BALONMANO. LIGA ASOBAL
El Ademar busca la fluidez perdida
Guijosa quiere solucionar en Huesca los problemas del equipo en estático.
Mucho tendrá que cambiar este sábado el Abanca Ademar para dejar a un lado las dudas, también las críticas, que se han desatado tras la mala imagen dada por el equipo ante el Go Fit (23-28), rival recién ascendido que dominó a los leoneses en el Palacio durante los sesenta minutos de encuentro. Afrontarán un desplazamiento exigente —todas las salidas lo son—, ante un contrincante, el Huesca, que mejora notablemente sus prestaciones cuando compite en El Sargal, donde ya ha pinchado Benidorm.
Los de Rafa Guijosa, sobre el papel, presentan argumentos de sobra para regresar con los dos puntos, objetivo que ya mastican jugadores y cuerpo técnico, dolidos con la derrota de la última jornada, imprevisible y sorprendente por cómo se produjo. El entrenador tendrá que dar con la tecla durante la semana para corregir los problemas que ha mostrado el equipo en la conducción del juego. No hay un central experimentado en la plantilla y Guijosa ha dado galones en ese puesto a Mikel Aguirrezabalaga, que, de momento, ha rebajado sus prestaciones cuando sale del lateral. El conjunto leonés no ha sido capaz de imprimirle al juego esa electricidad que reclama el entrenador madrileño, quien podría confiarle al serbio Amer Zildzic la dirección del Abanca Ademar frente al Huesca. Cuenta también con Acacio Marqués, el brasileño de tan sólo 21 años que puede ocupar, del mismo modo, ese puesto. Incluso Rodrigo, que destaca por su polivalencia. Sin la clarividencia de un central, el conjunto marista encuentra muchos problemas para atacar en estático y fía una buena cuota de su éxito al lanzamiento exterior, lo que complica la victoria.
Los números son claros. Sólo han anotado 70 goles en estos tres partidos. Precisamente es el Huesca el único equipo con peor bagaje ofensivo. Es cierto que han llegado once jugadores nuevos, muchos con bastante protagonismo en el siete, pero, aún así, nadie imaginaba un inicio tan tibio de los leoneses. Eso sí, aún tienen todos los objetivos a su alcance.