El Bembibre se estrella en Burgos

El equipo rojiblanco se vio superado por el burgalés en un partido sin apenas ocasiones.
De vacío regresó el Atlético Bembibre de su visita al terreno de juego de uno de los gallitos de la competición, el Bupolsa burgalés. Un solitario tanto de Bruju en los primeros compases del duelo dejó sin premio el esfuerzo de los bercianos, que terminaro cayendo por 1-0 en un encuentro muy equilibrado entre dos equipos que se mostraron muy romos en los metros finales.
Los burgaleses saltaron muy bien al césped, volcando desde el primer minuto el partido en el campo de los bercianos. Ya en los primeros minutos del encuentro, los locales lograron acercarse de forma peligrosa al área del Bembibre e incluso un tiro lejano de Dava estuvo cerca de colarse en el fondo de la red.
Los leoneses, por su parte, buscaban una y otra vez las cosquillas a la bien plantada retaguardia burgalesa en balones a la espalda de los centrales con Jesús como protagonista. El Bupolsa no necesitó muchas llegadas para abrir la lata de la defensa visitante. Apenas pasaba el minuto 10 de la contienda cuando Guti inició un contragolpe cediendo el esférico sobre la incorporación por el centro de Cerezo, que se inventó un perfecto servicio interior entre los centrales que recogió Bruju. El talentoso punta local se perfiló para golpear con su pierna izquierda. Cargó el fusil y sacó un latigazo que se coló pegado a la madera haciendo inútil la estirada de Ivanildo.
Tras el tanto, y hasta el final de la contienda, el duelo se equilibró al máximo. Los dos equipos convirtieron el choque en una dura pelea física en la zona ancha que se saldó con tablas. El generoso esfuerzo de ambos contendientes no se tradujo en profundidad y las ocasiones de gol brillaron por su ausencia por la falta de precisión en los últimos metros.
Tras el paso por vestuarios, el duelo perdió ritmo. Los burgaleses, viendo el cariz que estaban tomando los acontecimientos, se mostraban más preocupados de mantener su mínima ventaja que de sentenciar el duelo. En cambio, los rojiblancos, más ambiciosos, ganaron en presencia ofensiva, pero sin mordiente pese al doble cambio realizado por el técnico del Bembibre.