LUCHA LEONESA
Hasta Boñar, hay liga
Diego Vega ‘Teje’ gana su primer corro de ligeros, junto a Tomasuco y Rodrigo, sin vencedor de pesados.

Toda la emoción llegó a la final de semipesados y se extiende hasta Boñar.
Se acertó al llevar el corro tradicional al Palacio de Deportes ante la previsión, desgraciadamente, confirmada de lluvia. Penúltimo de la XXXII Liga de Verano para categoría masculina, arbitrado por Antonio Getino y Óliver Sánchez. Aceptable asistencia de aficionados, algunas ausencias de luchadores, de manera destacada en medios. Incluyendo la lucha femenina escasas tres horas, comenzando con ágil ritmo los de ligeros y concluyendo en pesados con lo menos agradable: eliminación de los dos finalistas por acumulación de pasividades.
Nuevo campeón entre los del primer peso; nuevo en esta liga y, como él señalaba, después de ocho años, en la lucha sénior. Merecida victoria de Diego Vega «Teje», que no necesitó trabar sus guapas medianas: se sirvió de poderosas cadriladas.
Javier Oblanca había eliminado al ya campeón Ibán Sánchez en el primer combate del peso; a su vez, el de Villaquilambre, todo pundonor (tras su lesión de Villavente se agarraba con vendaje en la mano derecha) caía en semifinal que peleó a plena entrega Guillermo González. ‘Busy’ previamente había ofrecido a la grada uno de los más aplaudidos enfrentamientos, el que tuvo con Filín, y volvería a hacerlo en la final con el de Tejerina.
Muy reducido medios (no estaban ni el campeón Moi, ni Víctor...), pero a su elevado nivel. Lo pusieron desde el inicio Diego Arce y Alberto Novoa, lo volvían a poner los finalistas: Tomasuco y Rubo. Ganó el de La Vecilla por dos enteras limpias, gustaron de nuevo los dos.
La emoción entre los varones la tenía (y no la perdió) semipesados. Fernando Martínez venía con «primer cinto de título», si Rodrigo Fuentes no lo impedía... Lo hizo. Los dos en la final, a la que el Rubio llegaba castigado de un explosivo y agotador combate con un feliz recuperado: Víctor Manuel Morala. Si esta semana llegaba a León el AVE, en este penúltimo corro lo hizo el Maquinista. Puso contra las cuerdas al de Campohermoso, con caída y media de ventaja; se rehizo con su genio Fernándín. Parecía que podía repetirlo ante Rodri (también con esa ventaja), pero habrá que estar en Boñar para conocer al campeón.
El de pesados Clemente, no estaba en el Palacio. Podía ser el día en que Caberín anotase victoria, y lo impidieron las pasividades: acumularon tres el de Valdearcos y Álvaro Sánchez en la final y el Corro Tradicional de san Froilán no tuvo campeón del peso superior.