Un genio del curling al que la pasión le viene de sus padres

Eduardo junto a su madre Beatriz Cureses.
Apellidándose De Paz Cureses no es de extrañar que Eduardo haya encaminado sus pasos deportivos por el curling al que descubrió desde muy pequeño de la mano de sus progenitores Eduardo y Beatriz, jugadores también de primer nivel, facete que han compaginado también con el arbitraje, el entrenamiento y la responsabilidad directiva.
Su padre, también de nombre Eduardo, se ha convertido en una de las imágenes de este deporte por haber tocado multitud de facetas dentro de esta disciplina deportiva. Comisario de la Universiada 2015 celebrada en Granada, en los últimos Juegos de Invierno también ejerció de comentarista televisivo.
Su madre, Beatriz Cureses, además de jugadora también ha hecho historia al convertirse este año en la primera española en arbitrar un campeonato internacional. También ejerce como responsable federativa en categoría júnior. De esos genes no es de extrañar que naciera un campeón como Eduardo que a finales del próximo mes de noviembre tiene una oportunidad inmejorable para dar un salto hacia adelante en su trayecto deportivo en la élite.
Una medalla en el Europeo de Esberg sería poner la guinda a un 2015 excelente en el que además del subcampeonato continental también ha lucido en la Universiada de Granada. Ahora toca el Campeonato de Europa, y ya con la vitola de ‘absoluto’.