Benítez se desequilibra sin Keylor
La baja por lesión del meta costarricense coincide con el peor momento del Madrid y del entrenador blanco, que comienza a ser seriamente cuestionado.

El entrenador del Real Madrid, Rafa Benítez, vive momentos delicados en el club blanco.
«Vi muy mal al Real Madrid anímicamente. No nos venían a presionar cuando teníamos el balón. Hacía mucho tiempo que no les veía sufrir tanto». El riojano Fernando Llorente, parco en palabras y siempre alejado de todo gran titular o polémica, dejó esta inapelable sentencia cuando le preguntaron en la Cope su punto de vista sobre la actuación del equipo de Rafa Benítez en el Sánchez Pizjuán. No entró en más detalles el autor del tercer gol sevillista en una jugada que define como ninguna la pésima colocación y actitud de los madrileños. Centraron desde una banda, y nadie ayudó a Danilo; asistieron desde la otra, y Nacho se vio solo ante el peligro. Ni Gareth Bale, ni Cristiano Ronaldo, ni James Rodríguez, colaboraron lo más mínimo en defensa, que naufragó por los costados y por el eje en una paupérrima segunda mitad.
La primera derrota del Real Madrid en la temporada tras 15 partidos oficiales, 11 en Liga y cuatro en Champions, ha desatado las críticas a Rafa Benítez. El técnico se agarraba hasta ahora a los fantásticos números y a los resultados para ponderar su trabajo y el del equipo, pero la imagen ofrecida en Sevilla redujo su argumentario a la mínima expresión.
Sin Keylor Navas en la portería, el hombre milagro en casi todos los partidos, se rompió el supuesto equilibrio; aparecieron grietas y goteras en un bloque todavía en construcción.
«Después de 30 minutos muy buenos, perdimos el control y faltó manejo de la situación», resumió el técnico madrileño, quien eludió personalizar en Cristiano Ronaldo, a estas alturas con 10 goles menos que en 2014, y sólo dio un toque de atención en público a James Rodríguez: «Tiene calidad pero le falta tiempo para coger el ritmo», dijo sobre el autor del gol final que maquilló la derrota. El disparo llegó cuando los andaluces bailaban a los madrileños, que deambulaban, pasivos, sin mostrar orgullo ni capacidad de reacción.
El colombiano repareció 71 días después y vuelve a su selección molesto con su técnico, sin entender por qué no participó ni un minuto en la engañosa victoria ante el PSG, y no fue titular ante el Sevilla. En cambio, jugó todo el partido Bale, considerado el niño mimado de Benítez. Acababa de salir de otra lesión en el sóleo, pero el galés compareció en una cita clave.
El universo Benítez se eclipsa porque, mayoritariamente, el vestuario no comparte sus métodos y se sentía más cómodo con Carlo Ancelotti. CR7 le mira de soslayo desde que en verano no dijo abiertamente que era el mejor jugador al que había entrenado. El crack de Madeira lo juega todo pese a estar en su peor momento y no sentirse a gusto de ariete.