SOLIDARIDAD DEL FÚTBOL
Un himno contra el terrorismo
Wembley se viste con los colores del país galo. Los aficionados de Inglaterra y Francia entonan el canto de La Marsellesa como signo de solidaridad con el dolor que dejan los atentados de París

Los futbolistas franceses, alguno como Diarrá visiblemente emocionado, en el momento en que todo el estadio cantó La Marsellesa
El estadio de Wembley vivió ayer uno de los momentos de mayor solidaridad de los últimos días después de los atentados terroristas del viernes que dejaron más de un centenar de muertos en París.
En el recinto británico las aficiones de las selecciones de fútbol de Inglaterra y Francia se vistieron con los colores de los galos y los aproximadamente 80.000 espectadores acompañaron el canto de La Marsellesa como signo de solidaridad, apoyados por el coro de Les Fauristes mientras los videomarcadores proyectaban la letra del himno francés.
En el césped los futbolistas interpretaron su papel simbólico al guardar un minuto de silencio de manera conjunta en el centro del campo juntos a los árbitros. En las gradas, además de numerosas pancartas de apoyo —«Juntos contra el terrorismo», «Rezad por París», «Unidos, aguantaremos»...— los seguidores se vistieron con los colores rojo, blanco y azul de la bandera francesa que también iluminaron cada rincón del estadio. Los aficionados acompañaron cada momento histórico con aplausos sentidos y cerrados que cargaron el ambiente con un aire de solidaridad y duelo. En una de las dos gradas laterales se formó un mosaico gigante con los colores presentes durante todo el partido como homenaje.
Antes de comenzar el encuentro, el príncipe Guillermo y los dos seleccionadores, Roy Hodgson y Didier Deschamps —con brazalete negro—, ofrecieron tres coronas con los colores de la bandera francesa en el césped en memoria de las víctimas. Entre los futbolistas presentes en el campo estaba Lass Diarra, cuya prima murió en uno de los ataques y Antoine Griezmann, cuya hermana se salvó de la tragedia aunque había acudido al concierto en el que los terroristas causaron una de las masacres. Antes de esto, los aficionados ingleses y franceses presentes en el estadio londinense de Wembley recibieron de pie y entre aplausos a los jugadores de la selección de Francia de fútbol cuando estos saltaron a calentar al terreno de juego 45 minutos antes del amistoso que disputaron ante Inglaterra.
La mitad del aforo, tras pasar un exhaustivo control de seguridad en la entrada del recinto, aplaudió durante cerca de un minuto a los 23 pupilos de Didier Deschamps, que disputaron su primer encuentro tras los atentados del pasado viernes en París, que causaron 129 muertos y más de 300 heridos.
Centenares de policías armados custodiaron desde primera hora de la tarde las inmediaciones del estadio londinense de Wembley. «Los ataques terroristas de París han impactado al mundo, pero también nos han unido en nuestro firme deseo de derrotar a esta lacra. Hoy —por ayer— en Wembley los aficionados mostrarán su solidaridad con el pueblo francés y mandarán un mensaje claro: los terroristas no van a ganar», dijo Cameron tras confirmar su asistencia al evento.
En el plano meramente deportivo, los ingleses buscaban retornar a la senda del triunfo después de caer ante España frente a una Francia aún convulsa por el atentado del viernes y a la que derrotaron por 2-0.
Comenzaron mejor los locales el encuentro, marcado por un ritmo bajo de juego, y a la media hora Rooney pudo adelantar a los suyos después de una buena internada por el centro, pero su disparo desde la frontal se marchó ligeramente por encima de la meta defendida por Lloris. Sin embargo, a falta de siete minutos para el descanso la insistencia inglesa tuvo su recompensa y el joven Dele Alli subió el 1-0 al marcador con magnífico disparo desde fuera del área. Apenas 120 segundos después del regreso de vestuarios, Wayne Rooney, acudió puntual a su cita con el gol y anotó el segundo y definitivo tanto.