FÚTBOL
24 horas de tensión en Bruselas
La selección regresó a Madrid aliviada tras la suspensión del partido frente a Bélgica

Los jugadores de La Roja, a su llegada al aeropuerto de Barajas
España regresó de Bélgica sin jugar un amistoso y con una sensación extraña. De alivio por dejar atrás un lugar en el que su seguridad no estaba garantizada y con la amargura de que no disputar el partido es un pequeño triunfo para los que desean instalar el miedo en la sociedad.
Los futbolistas nunca se negaron a viajar a Bruselas, pese a que lo sucedido en París el viernes les había afectado. «Ninguna idea está por encima de una vida», repetían en público algunos de ellos, como Mata o De Gea, en las horas previas. Varios habían hablado con algunos jugadores del Francia-Alemania del viernes en Saint-Denis, y el entrenamiento del lunes a puerta cerrada, sólo con acceso a la prensa, escoltada a pie de campo por un cordón policial, les dejó algo intranquilos. Regresaron al hotel Steingelberger Wiltcher’s, del que sólo habían salido para la sesión preparatoria, y tras la cena, nadie, ni los más cansados, acertaba a dormir. La amenaza de bomba obligó a suspender el partido por motivos de seguridad. Tras unos minutos de desconcierto, había que irse lo antes posible a Madrid. No lo pudieron hacer de madrugada. Pasaron una noche muy complicada hasta que aterrizaron en Madrid.