El Getafe ahonda en la herida de un Villarreal que sigue en caída libre
El Getafe ganó 2-0 al Villarreal y ahondó en la herida del conjunto de Marcelino García Toral, que, después de un inicio de curso espectacular, encadena una mala racha de resultados con una sola victoria en los últimos siete encuentros.
El equipo de Fran Esribá, con el descenso al acecho, necesitaba dar un puñetazo encima de la mesa para acabar con una serie de cuatro partidos consecutivos sin ganar. No lo iba a tener fácil, porque enfrente tenía a un equipo necesitado que llegó a la cita instalado en un periodo de letargo inesperado.
Sin embargo, esa necesidad no afectó al control del Getafe, que fue casi total. Apenas dio tregua durante el inicio del choque y después, controló todas las facetas del partido con el abrelatas Ángel Lafita, el encargado de romper la resistencia del Villarreal con un gol y una asistencia.
Escribá ganó el duelo de pizarras con un cambio táctico que rompió los esquemas del Villarreal para dar con la tecla del buen juego. Y es que el técnico madrileño cumplió e hizo variaciones tal y como anunció en la víspera del choque. Por primera vez en la temporada, sacó desde el inicio a dos delanteros, Álvaro Vázquez y Stefan Scepovic, con la intención de buscar más mordiente en la zona de arriba.
En la reanudación, otra aparición de Lafita, casi nada más salir del vestuario, provocó el segundo tanto del Getafe obra de Álvaro, que aprovechó una asistencia de su compañero desde la banda izquierda. El delantero catalán hizo su tercera diana en la Liga y cerró el choque.