Marcos Basante | entrevista
«Comprar el Sporting continúa siendo mi objetivo, depende de la familia Fernández»
El leonés que ejerce de presidente de la Asociación del Transporte Internacional por carretera, Marcos Basante, de 49 años de edad, que lleva ya tres décadas en el sector al que llegó por arraigo familiar, cuantifica en cinco millones de euros el 73,37% del capital social que posee la familia Fernández. El roblano cree que lo mejor que le podría suceder al Sporting es pasar a «nuestras manos», afirma.

El empresario leonés Marcos Basante persigue dotar de establidad económica al Sporting de Gijón.
Marcos Basante (La Robla, 1966) sigue fijándose como objetivo hacerse con la propiedad del Sporting de Gijón. Para ello, lidera a un grupo empresarial que pretende dar estabilidad económica al club rojiblanco. «Continuamos a la espera de lo que decida la familia Fernández. Queremos lo mejor para el Sporting. Su estabilidad económica pasa por un cambio en su gestión», advierte.
—¿La decisión de hacerse con la propiedad del Sporting de Gijón sigue adelante?
—Comprar el Sporting continúa siendo mi objetivo, depende de la familia Fernández. Quedó de ponerse en contacto con nosotros y de momento no lo ha hecho. Nosotros le presentamos una oferta y no ha respondido.
—¿Cree que la familia Fernández dará esa respuesta antes de que finalice este año?
—Creo que el padre de la familia Fernández está convencido de que lo mejor que le puede suceder al Sporting de Gijón es el traspaso de la propiedad, pero algún miembro de la familia no opina lo mismo. De ahí que nosotros sigamos esperando por esa respuesta. Además, en un principio fue la familia Fernández la que se puso en contacto con nosotros.
—¿La oferta planteada para adquirir la propiedad del Sporting sigue siendo la misma cantidad que en un principio?
—El vicepresidente e hijo del máximo accionista, Javier Fernández, posee una oferta por valor de cinco millones de euros encima de la mesa. Es la única que le hemos planteado y seguimos a la espera de que se pronuncie.
—¿Ha dejado constancia a la familia Fernández de que las intenciones de su grupo van en serio?
—Además de la carta y de la valoración inicial sobre el precio total ofertado para hacernos con dicho capital social que controla la familia Fernández, notifiqué la relación de entidades bancarias en las que puede solicitar informes con la intención de demostrar que tenemos el potencial económico suficiente para afrontar tanto la compra como el control del club.
—¿Por qué quiere comprar el Sporting de Gijón?
—Mi objetivo es reflotar a la entidad rojiblanca y darla la estabilidad económica que necesita. Nuestra piedra angular es la gran afición que tiene este club. Saber relacionar los números con la vertiente social que moviliza este equipo son ciertamente las claves para devolver al club donde se merece. Estoy preparado para acometer esta empresa y además me encuentro rodeado de gente que ha gestionado el mundo del fútbol profesional.
—¿La decisión de comprar tiene relación directa con que el Sporting de Gijón consiguiera el ascenso a Primera División?
—Realmente no, porque repito que es el Sporting el que se pone en contacto con nosotros. No al revés. Y no tiene nada que ver con que el equipo milite en Primera División. Nuestras intenciones de dotar de viabilidad económica a la entidad son independientes de que el equipo juegue en Primera o en Segunda División. Nos da igual. Nuestra intención siempre ha sido la misma, con independencia de que el equipo estuviera en Primera o en Segunda División. Lo que nos atrae es el perfil del Sporting. Pensamos que el binomio equipo-afición es muy interesante.
—¿Qué sabe de las cuentas actuales del Sporting de Gijón?¿La deuda podría hacerle desistir?
—Una auditoría es necesaria. Queremos saber también si la deuda ha crecido más. En un principio ascendía a una cifra de unos 40 millones de euros. Esa deuda me preocupa. Cuando mandamos la carta de intenciones ya dijimos que antes de nada queríamos revisar las cuentas. A través de la auditoría vemos algo, pero no conocemos la deuda generada la pasada temporada. Ni cómo está estructurada dicha deuda.
—Aún así, ¿su intención y la de los que integran su grupo empresarial es entrar en el Sporting?
—Estoy convencido de que estamos preparados para gestionar el Sporting de Gijón y darle la estabilidad que necesita a medio plazo. Somos un grupo empresarial que queremos al Sporting de Gijón y no venimos de farol. Nuestras intenciones son las de comprar el club y gestionarlo de la mejor manera para darle la estabilidad que precisa en el aspecto económico. Todos los que componemos este grupo somos gente seria.
—¿Que cambiaría ahora mismo en el Sporting?
—Potenciar las relaciones de la afición con el club es muy necesario. La afición sportinguista es extraordinaria. Además, reforzaría la cantera porque la base siempre es sinónimo de desarrollo.