Los octavos, un poco más cerca
La Deportiva pasa por encima del Eibar en la ida de los dieciseisavos de final de Copa y sueña con hacer historia.

Luka Djorjdevic abrió el marcador para la Deportiva tras una gran jugada personal y un regate de otra categoría a Ekiza.
La Deportiva puso ayer un pie y medio en los octavos de final de la Copa de Rey tras derrotar al Eibar por 3-0 en El Toralín en un gran partido de los blanquiazules, que superaron en todas las facetas del juego a uno de los equipos más en forma de Primera División. Liderado por Djorjdevic, Caiado y William Jebor, el ataque berciano fue letal en la primera parte, mientras el conjunto armero se limitaba a hacer lo posible para no llevarse una goleada histórica.
El partido, no obstante, comenzó con susto para la Deportiva. Un mal despeje de Seoane cayó a los pies de Hajrovic y obligó a Dinu a salir a los pies del extremo armero para abortar una clara ocasión de gol.
A partir de ahí, el dominio del juego pasó a ser de la Deportiva, con Basha y Melero contundentes en el centro del campo y el frente de ataque comandado por Caiado y Djordjevic, que abrieron el tarro de las esencias para desarbolar una y otra vez a la defensa rival.
A los diez minutos de juego, Djordjevic hizo la jugada de la noche. El montenegrino se internó con velocidad y fuerza por la banda derecha para encontrarse dentro del área a Ekiza, al que rompió la cintura con un movimiento de cadera sin tocar el balón, que acabaría dentro de la red tras un disparo cruzado ante el que nada pudo hacer Irureta.
El Eibar lo intentaba combinando por dentro, pero no conseguía llegar con claridad al área deportivista y sólo hacía trabajar a Dinu con disparos lejanos de Hajrovic y Verdi. La Deportiva, mientras tanto, seguía a lo suyo, jugando a toda velocidad en los últimos metros y avisando con sendos disparos desde la frontal de Djordjevic y William Jebor.
El liberiano casi echa abajo El Toralín a los 25 minutos, cuando por fin pudo celebrar un gol ante una afición que le idolatra desde el primer día. Khomchenovskyy puso un centro perfecto desde la banda izquierda y Jebor se alzó entre los defensas para cabecear de vuelta al palo desde el que venía el balón, logrando el 2-0 y desatando la euforia en la grada.
Antes del descanso, aún hubo tiempo para que Caiado, el propio Jebor y Khomchenovskyy probaran fortuna, pero esta vez Irureta sí estuvo acertado para detener los disparos de los blanquiazules e impedir que el marcador se moviera cuando el árbitro señaló el final de la primera parte.
Dima sentencia
Tras el paso por los vestuarios, quien más y quien menos esperaba una reacción de un Eibar al que apenas se le había visto en los primeros 45 minutos, pero la Deportiva se encargó de resolver el partido, y quién sabe si la eliminatoria, por la vía rápida.
No habían pasado ni diez minutos desde la reanudación cuando Caiado, siempre él, puso el balón desde la banda derecha buscando la internada de Khomchenovskyy. El ucraniano, que había estado algo impreciso en la primera parte, controló el balón superando a su marcador y batió a Irureta con un tiro suave que suponía el 3-0 y hacía soñar a los deportivistas con una nueva ronda de Copa.
En medio de la alegría general, llegó el susto de la noche cuando Djordjevic se quedó en el suelo quejándose de una rodilla tras una pugna con Silvestre. Aunque el montenegrino se reincorporó al juego, tuvo que abandonar el campo poco después con molestias en la rodilla izquierda, dejando su lugar a Pablo Infante. A pesar de la preocupación inicial, parece que la lesión no reviste gravedad, aunque por si acaso se le harán unas pruebas durante la jornada de hoy para descartar cualquier tipo de dolencia.
Con el 3-0, decíamos, el partido quedó sentenciado y tanto Díaz como Mendilibar comenzaron a mover el banquillo. En el lado deportivista, Acorán entró por un Khomchenovskyy que parece que empieza a ver la luz y Álvaro Antón sustituyó a William Jebor, que salió del campo ovacionado por la parroquia blanquiazul.
Mendilibar, por su parte, intentó que la herida sufrida por su equipo no fuera aún más grave y dio entrada a Pantic y Adrián para reforzar la zona interior y a Lillo por Keko en busca de un gol que permitera dejar abierta la eliminatoria.
Aún así, la Deportiva gozó de ocasiones para ampliar el marcador, como un nuevo centro —el enésimo— de Caiado, esta vez desde la izquierda, que Pablo Infante no pudo conectar con precisión para batir a Irureta. Acorán hizo de las suyas partiendo desde la derecha, aunque en un par de ocasiones le faltó precisión en el último pase para dejar a un compañero solo ante la portería armera.
El Eibar sólo dispuso de una oportunidad para acortar diferencias, en una falta muy lejana lanzada por Verdi a la que respondió Dinu con una gran intervención, despejando el balón lejos de la zona de peligro.
En los últimos minutos, la fiesta se trasladó a la grada, que coreó con ‘olés’ las jugadas de su equipo y entonó por todo lo alto el ‘A Ponferrada me voy’, celebrando que la Deportiva está a 90 minutos de hacer historia clasificándose por primera vez para los octavos de final de la Copa del Rey.
La resolución de la eliminatoria tendrá lugar dentro de dos semanas. El 16 de diciembre a las 20.00 horas, el estadio de Ipurúa decidirá el pase a la siguiente ronda de un torneo del KO en el que la Ponferradina quiere darse una alegría.