El azar sonríe a los españoles
Los tres son favoritos para acceder a cuartos. Al Barça le conviene el estilo del Arsenal, la Roma es aún más irregular que el Madrid y el PSV es inferior al Atlético.
Aceptable para el Barcelona, bueno para el Real Madrid y excelente para el Atlético. Así se resume el resultado del sorteo de octavos de final de la Liga de Campeones, celebrado ayer en la espectacular sede de la Uefa en Nyon, junto al lago Leman y con las espectaculares vistas del Mont Blanc al fondo.
Aunque el fútbol es cambiante y de aquí a mediados o finales de febrero vaya usted a saber cómo están los equipos, los tres supervivientes españoles deberían avanzar porque son mejores que el vistoso Arsenal del eterno Arsene Wenger, la irregular Roma de Rudi García, técnico francés de padre andaluz, y el inexperto PSV Eindhoven de Phillip Cocu.
Se cumplieron en buena parte los deseos de los tres representantes de la Liga, cabezas de serie y con la teórica ventaja de afrontar la vuelta en casa. Los azulgrana y los rojiblancos querían evitar a toda costa al París Saint-Germain y a la Juventus, este último un adversario al que tampoco podía ver ni en pintura el equipo merengue, tras su eliminación en las últimas semifinales. En un sorteo condicionado porque no se podían cruzar equipos de un mismo país, líderes de grupo, ni contrincantes que ya se hubieran medido en la fase de grupos, el Madrid ya sabía de antemano que evitaba al campeón galo.
Dirigido por Gianni Infantino, secretario general de la Uefa, y con las manos inocentes de Giorgio Marchetti, director de competiciones de este organismo, y el ex jugador argentino Javier Zanetti, campeón continental con el Inter, club del que ahora es vicepresidente, fue un sorteo de contrastes. Selló dos eliminatorias terribles que suenan casi a finales anticipadas: Juventus-Bayern de Múnich y PSG-Chelsea, la revancha de la gran cita de la pasada campaña, resuelta a favor de los de Laurent Blanc con un gol de Thiago Silva que frustró el sueño de José Mourinho. Y también deparó dos cruces que, a priori, dejarán dos equipos bastante asequibles en cuartos: Gante-Wolfsburgo y Benfica-Zenit.
Los ‘gunners’, en pugna por el liderato de la Premier con el Leicester, les vienen como anillo al dedo a los culés porque intentan jugar a lo mismo y son inferiores. La Roma es un equipo imprevisible, incluso más que el Real Madrid. No responde al estereotipo del fútbol italiano; juega y deja jugar y protagoniza grandes altibajos. Y el PSV no tiene nada que ver con ese equipo que sorprendió al mundo al eliminar al Madrid de la ‘Quinta del Buitre’ y coronarse campeón de Europa en 1988.