Finlandia, Inglaterra y Austria, víctimas de los hispanos

De Paz, a la izquierda, junto a uno de sus compañeros de selección.
La primera experiencia de España en un Mundial júnior no ha podido contar con una mejor puesta en escena por parte del leonés Eduardo de Paz y sus otros cuatro compañeros. Ni los previsibles nervios del debut afectaron a los españoles, subcampeones continentales hace un año, que lograban doblegar la resistencia y el factor cancha de sus oponentes finlandeses para apuntarse la primera victoria en el torneo por 6-4 en un pulso que se decía en las últimas entradas.
Por si eso no fuera poco en la segunda jornada De Paz, que ejerce como vice-skiper, también se erigía en fundamental para liderar al combinado nacional frente a un enemigo llamado a luchar por cotas importantes como Inglaterra. En esta ocasión España se llevaba el gato al agua por 4-3 en un encuentro de máxima intensidad en el que los hispanos demostraban que a pesar de que no hace mucho que han llegado a la élite son capaces de demostrar de lo que son capaces para superar las adversidades y retos que se le presenten.
En la tercera jornada llegaba una prueba de fuego exigente, tal vez la más dura para el leonés y el resto de integrantes del equipo, Dinamarca. El país nórdico, uno de los pesos pesados de la competición y claro candidato al oro en el Mundial Júnior B de Finlandia, tenía que emplearse a fondo para sacar adelante el envite frente a una España que tuvo oportunidades de sacar algo positivo hasta el final. El resultado de 6-3 lo dice todo.
La cuarta entrega del campeonato no bajaba de intensidad y exigencia para De Paz y el resto de la delegación. Nada menos que Austria esperaba en un envite en el que España iba a calibrar si estaba destinada a luchar por los puestos que dan acceso a la segunda ronda o no. Y ese examen salió en positivo con un contundente triunfo por 10-3 en un vendaval de juego que no dio opción alguna a su rival.
Frente a Rusia, en la siguiente jornada, España jugaba su partido más flojo y eso, a pesar de las ganas que pusieron los integrantes del equipo, les costaba la segunda derrota del campeonato frente a la poderosa selección de Rusia que se imponía por 10-2, un marcador demasiado amplio si se tiene en cuenta como se desarrolló el encuentro. Sólo en el tramo final Rusia lograba cobrar distancias.