LA ESTRELLA DE LA JORNADA Enrique Fernández Pinedo GANADOR DEL CROSS DE PUENTE VILLARENTE
«Mi reto pasa por la maratón de los Juegos»
«En Puente Villarente, a pesar de ser cross, he recuperado mis mejores sensaciones». Soriano de nacimiento, en León tiene su segunda casa. Integrante de los ‘lions’ y especialista en la maratón, tras un periodo de lesiones que cortó su progresión afronta con optimismo un 2016 del que espera mucho.

JESÚS F. SALVADORES
Con 31 años Kike Fernández Pinedo afronta un año vital para demostrar que las lesiones son pasado y que los elogios que despertaban sus actuaciones, especialmente en las pruebas de larga distancia, eran justificados. Todoterreno aunque ‘enamorado’ del asfalto, en el Cross de Puente Villarente demostró también que sobre el barro las prestaciones del pupilo de José Enrique Villacorta son elevadas.
—Una victoria siempre se saborea de una forma especial.
—Siempre que ganas las sensaciones son positivas. Y si además te encuentras bien en carrera, no puedes pedir más. Hace ya un tiempo que no corría un cross y mi regreso ha sido bastante bueno. Eso sí, mi reto para este año pasa por otros escenarios aunque siempre que compites calibras cómo va tu preparación.
—¿Ese objetivo pasa por la maratón?
—Es mi principal reto. Sería un sueño poder estar en los Juegos y creo que tengo capacidad para intentar alcanzar ese objetivo. Hasta que sufrí la plaga de lesiones, especialmente la de cadera, los resultados en este tipo de pruebas habían sido esperanzadores. Tanto en Berlín cuando me estrené en la maratón como la segunda experiencia en Hamburgo fueron muy buenas. Ahora que ya he superado los contratiempos físicos lucharé al máximo por estar en Río. El 17 de abril va a ser una fecha muy importante porque ese día buscará la mínima en Hamburgo que está fijada por la Federación en 2h13:00.
—Además, pasando de los 30 parece que es la edad idónea para afrontar ese tipo de distancias.
—Si logro estar en los Juegos de Río lo haré con 31 años, sino lo buscaré en los siguientes con 35. Creo que ahora tengo la edad ideal para intentarlo y voy a luchar por ello. Sé que es difícil pero en esta vida si quieres lograr algo importante sabes que va a estar rodeado de complejidad.
—Adnamantino de nacimiento en León ha encontrado un escenario ideal para formarse como atleta y a nivel personal.
—Es mi segunda casa. Además, cuando salí de Almazán a estudiar León fue mi prioridad. Además aquí he encontrado un lugar idóneo para entrenar y formarme en todos los sentidos al lado de Villacorta. Entrenar junto a él y el resto de lions es algo especial. Ante todo somos amigos.
—Del atletismo en España pueden vivir muy pocos. En tu caso tienes que compaginarlo con tu faceta como educador. ¿Cómo se lleva?
—Haciendo encaje de bolillos. Es bastante complicado porque no puedes disponer de todas las horas que quieres. Pero el dinero a casa llega con otro trabajo que tienes que cuidar. El mío es como profesor interino. Y eso además también me lleva a verme obligado a no tener por el momento una residencia fija. No obstante mi sacrificio lo tomo como un reto y en cierto modo un aliciente. Me quedan muchas cosas por hacer y confío en que buena parte de ellas se hagan realidad.
—Resultados como los últimos ‘10 Kilómetros de León’ o el más reciente en el Cross de Puente Villarente refrendan que te encuentran en un gran momento. ¿Es el tope o aún puedes crecer ?
—No creo que haya llegado todavía a mi tope. He dejado a un lado la pista y mi prioridad ahora es el asfalto, y en concreto la maratón. Llevó dos con unas sensaciones muy positivas y en tres meses afrontaré otra con el objetivo de lograr la mínima para los Juegos de Río. Y considero que me quedan muchas más. En la maratón aún no he llegado a mi tope. Por eso miro al futuro con optimismo y la intención de alcanzar metas destacadas como poder estar en unos Juegos.
—¿Qué ha cambiado en Kike Fernández Pinedo en los últimos años?
—Varias cosas, pero lo más importante es que he madurado como atleta. He aprendido s sufrir y conocer mejor mi cuerpo. A medir los límites y a lo que soy capaz de llegar. En suma, soy un atleta más maduro que suple tal vez con el saber estar en la carrera la posible pérdida de potencia y velocidad.