«Me quité de estudiar pero nadie me dijo nada porque seguía metiendo goles»
«La verdad no sé cómo no lo hice hasta ahora, cómo no estoy perdido del todo ni cómo llegué a este punto», afirma Iago Beceiro en una entrevista concedida a P. Barreiros en La Voz de Galicia. «Sin el fútbol acabaría alcohólico, o drogadicto, o preso, o algo así».
«Sé que en La Coruña no puedo estar para jugar. Sé que no puedo estar allí». Al hablar sobre sus recuerdos de La Coruña, a la que apenas ha vuelto cinco días en las Navidades pasadas, Beceiro no tiene dudas: «Sé que en La Coruña no puedo estar para jugar. Sé que no, porque tengo unas relaciones que estoy muy ligado a ellas, a mi barrio y sé que no puedo estar allí. Y no lo quiero volver a intentar, porque no quiero volver a pasar por lo mismo. Por eso quiero estar unos años fuera de allí y cuando realmente tenga la cabeza bien amueblada volver y estar tranquilo», insiste.
«Para mí el Dépor son buenos recuerdos, pero también competitividad y ansiedad». El delantero acabó cuarto de la ESO y, reconoce, «ya tenía en la cabeza que iba a ser jugador de fútbol y que iba a ganar un pastón y me quité de estudiar, pero nadie me dijo nada, porque seguía jugando y metiendo goles». En este sentido, echa en falta que el Deportivo no le hubiese atado más en corto. «El 80 % es mi culpa, yo era el que la cagaba, pero desde infantiles o cadetes no tuve un buen comportamiento, y como yo a mis equipos siempre los mantenía arriba, esas cosas se me permitían. Quizá si hubiera tenido un castigo a tiempo... Pero yo ya me perdoné y eso es pasado».