FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
Genios del balón en el Camp Nou

Luis Suárez y Leo Messi se llevan sendos balones tras conseguir cuatro y tres goles respectivamente. ALEJANDRO GARCÍA
CRISTIAN REINO | BARCELONA
El mejor Barça de la temporada humilló al Valencia (7-0) en la ida de las semifinales de la Copa y se clasificó virtualmente para la final. Los azulgrana, comandados por Suárez y Messi, autores de los siete goles, y pilotados por un Busquets imperial, firmaron un partido brillante, espectacular por momentos, que acabó en goleada humillante, que deja a Gary Neville muy tocado.
La fiesta fue tan completa en el Camp Nou, que hasta el técnico británico tuvo el ‘detalle’ involuntario con la hinchada local de hacer debutar a Cheryshev, convertido en ídolo azulgrana desde que dejó al Madrid fuera de la Copa por alineación indebida.
Los de Luis Enrique habían sufrido en sus últimas victorias (Málaga, Athletic y Atlético), pero sin embargo en esta ocasión se mostraron arrolladores. Y empezaron con la idea clara de resolver la eliminatoria cuanto antes. Las precauciones iniciales de Neville, además, fueron una invitación a los blaugranas para salir en tromba. De hecho, para el minuto 11, los azulgrana ya ganaban por 2-0. El primer tanto llegó como consecuencia de un robo de balón de Neymar en la línea de creación valencianista. Perdió André, el brasileño asistió a Suárez y el charrúa resolvió de tiro cruzado. Empezaba la cuenta ante un Valencia muy timorato y que salió atrás a cerrarse, pero haciéndolo mal. El control era absoluto de los locales. Tocaba y tocaba el equipo de Luis Enrique, que en el 2-0 bordó el fútbol colectivo. Messi marcó el tercero. El final de la primera parte ya fue para que el Valencia cogiera las maletas y se montara en el Euromed rumbo a casa. En el 45, Messi falló solo y estrelló la pelota al palo. Un minuto después, se escapó solo, Mustafi le zancadilleó por detrás, aunque pudo tocar el balón, e Iglesias Villanueva decretó los once metros. El central germano se fue a la ducha por roja directa y en Valencia se echaron a temblar. Sin embargo, Neymar no acertó, se topó con el poste y evitó que el Barça sentenciara la eliminatoria 135 minutos antes. Fue la primera mejor parte azulgrana de la temporada, arrolladora, frente a un cuadro visitante, que con la llegada de Neville va de mal en peor. Tras la reanudación, el panorama cambió bien poco. Con uno menos, el Valencia siguió acurrucado en torno a su portería y sin pocas ganas de buscar la meta contraria. Suárez y Messi olieron la sangre y no tuvieron piedad con el rival, que mermado con 10, a medida que iba encajando, se iba viniendo cada vez más abajo. El descosido de Suárez y Messi deja la vuelta como un mero trámite.