El Ejido paga con un empate su falta de acierto ante la meta rival
Á. O. | LAGUNA DE DUERO
El Ejido regresó de Laguna de Duero con sabor agridulce. Y es que el empate (1-1), bueno por ser lejos de casa, sabe a poco a los leoneses, que merecieron más en el encuentro de ayer. Los visitantes dominaron durante toda la primera mitad y gran parte de la segunda, gozando de más y mejores ocasiones que su rival. Sin embargo, diez minutos de control al inicio de la segunda mitad bastaron al Laguna para adelantarse en el luminoso en su segunda y última llegada a la puerta contraria. Una gran efectividad que faltó a los leoneses.
Ya desde el pitido inicial locales y visitantes dejaron claras sus intenciones en el encuentro. El Laguna optó por cerrar filas en torno a su portería y ceder el control al rival, esperando ocasiones propicias para salir al contragolpe. El Ejido, por su parte, con el balón en su poder no especuló y buscó en todo momento vías para adentrarse en el área contraria.