Diario de León
El potente físico de las holandesas se dejó notar. SECUNDINO PÉREZ

El potente físico de las holandesas se dejó notar. SECUNDINO PÉREZ

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España 32 Holanda 29 España derrota a Holanda tras bordar el balonmano en la primera mitad y lava el duro varapalo sufrido el miércoles pasado a manos del combinado oranje

georgino fernández | león

El partido de ayer tenía gusto a desquite. No era para menos. El salto a la élite que ha dado el balonmano femenino español digiere mal una paliza como la que sufrió el miércoles pasado la selección ante Holanda cuando encajó un contundente 31-21 en el tercer partido clasificatoria para el Europeo de Suecia 2016. La mejor manera de limpiar esos manchones en el historial pasan por un triunfo. Y si es contundente mejor. Y lo cierto es que hubo fases en el partido donde fue posible soñar con devolver al combinado oranje (las Guerreras llegaron a estar diez arriba al inicio del segundo tiempo) un repaso del mismo calibre pero el cansancio y la irregularidad en el juego lo acabaron impidiendo. Al final España venció por 32-29 a la actual subcampeona del mundo y demostró que tiene balonmano para estar entre los mejores.

Realmente lo importante era ganar. Arrebatarle el liderato de grupo a Holanda era misión prácticamente imposible pero una victoria da a España seis puntos (los mismos que las holandesas) y prácticamente sella su clasificación para el Europeo dado que los dos partidos que restan ante Bulgaria y Austria no parece que vayan a entrañar dificultad alguna para las jugadoras de Jorge Dueñas.

La clave ayer estaba en la defensa, en la solidez defensiva. A Holanda le costó algo mas de tres minutos perforar la meta defendida por Silvia Navarro que estuvo extraordinaria bajo los palos; especialmente cuando la defensa funcionó. En el arranque quedaba claro que momento la solidez defensiva que reclamaba Dueñas estaba mucho más activada que en la ida. España apostó atrás por un 6-0 cerrado con la pivote Eli Chávez en el centro que fue quien canalizó el juego de ataque en el arranque. Las cosas pintan bien. En el minuto seis, con un latigazo de la central Nerea Pena, España dobla a Holanda (6-3). Las ‘Guerreras’ basculan con frecuencia el juego hacia Chávez que con sus casi dos metros arrastra a la defensa y obliga hasta a dos jugadoras a estar pendientes de ella. Nerea Pena, una de las mejores ayer, aprovecha los huecos y empieza a sumar goles hasta los cinco a los que se fue al final.

Cuando Chávez fuerza su segundo penalti, Carmen Martín pone la máxima renta: 9-4. España juega fluida en ataque, se muestra sólida atrás y Silvia navarro responde en la portería. El abc del balonmano. Tan sencillo y tan complicado otras veces.

La capitana Marta Mangué desarticula repetidamente la defensa holandesa con sus acciones eléctricas y Barbosa machaca la portería. La jugadora del Thüringer alemán estaba enchufada y Holanda no podía con ella. Con el marcador en 10-5 cerca del ecuador de la primera mitad el técnico holandés Henk Groener pide tiempo muerto.

La lateral holandesa Groot, mantiene a su equipo en el partido. Pero no es suficiente para el empuje de las Guerreras. La movilidad de Barbosa ocasiona un quebradero de cabeza continuo para el 6-0 holandés que no sabe actuar con la rapidez necesaria para desactivarla. Terminó el partido con diez goles aunque al final se le notaba ya con poca gasolina en la reserva.

Un gol de Marta Mangué casi sobre la bocina cierra la primera parte con una ventaja clara para España: 20-11. El milagro parece posible.

Incluso en el arranque de la segunda parte alentó la ilusión cuando un gol de Nerea Pena igualaba los diez goles de la ida 21-11. Pero ese fue el canto del cisne del milagro. A España le cuesta más anotar y la defensa holandesa se muestra ahora más agresiva e intensa. La renta hispana decrece. De los diez goles se pasa a siete: 25-18. De ahí se reduce incluso a cuatro. España acumula errores en el pase, despistes y se muestra irregular. Un gol de Macarena Aguilar da oxigeno a España y le permite afrontar con cierta tranquilidad la recta final del partido.

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