Los eventos deportivos
E ste fin de semana hemos podido disfrutar en nuestra ciudad de dos grandes eventos deportivos, el partido de la selección española femenina de balonmano y la media maratón. Y es que nos encontramos en una época en la que se está produciendo una explosión de organización de eventos deportivos tanto populares como oficiales. La diferencia entre unos y otros radica en que los organizadores de los primeros pueden ser clubes, entidades deportivas, asociaciones o Administraciones Públicas, es decir, cualquier persona física o jurídica mientras que la organización de los acontecimientos deportivos oficiales corre a cargo de las Federaciones deportivas o Ligas Profesionales, que dotan de oficialidad a los mismos.
Respecto a la participación en los mismos, en los eventos deportivos populares los participantes no necesariamente tienen que tener licencia federativa sino que pueden ser partícipes aquellos que sean practicantes y sientan devoción del deporte en cuestión. Sin embargo, en los acontecimientos oficiales el requisito de la tenencia de licencia federativa es obligatorio.
El elemento que tienen en común ambos eventos, y quizás el más relevante, es el relativo a la adopción de medidas de seguridad que han de adoptarse en relación a los participantes o al público asistente a un evento de éstas características además de la regularización de voluntarios y la contratación de personal que participan en ellos. No debemos olvidar el trágico suceso del pasado mes de septiembre en el Rally de A Coruña donde fallecieron siete personas y hubo dieciséis heridos o los cuatro espectadores fallecidos en la celebración de la Clásica Ciclista de San Sebastián por un motorista de la carrera. Insisto, por lo tanto, en la necesidad de contar con un asesoramiento profesional para evitar potenciales riesgos que luego lamentemos.