El Madrid se juega la temporada en 90 minutos
ignacio tylko | madrid
Ajeno a las posibilidades de ganar la Liga a pesar del último tropiezo del Barcelona, en el Real Madrid han concentrado todas sus fuerzas y pensamientos en la eliminatoria ante el Wolfsburgo en los cuartos de final de la Liga de Campeones. A pesar de la pobre imagen ofrecida en Alemania ante un rival reconocido como inferior, el vestuario blanco ha salido a reclamar su papel en la historia de las remontadas europeas.
Como adolescentes a la espera de la llegada de la Nochevieja, los blancos evitan distraerse con las posibilidades de asaltar el título en Primera División (a cuatro puntos en la clasificación, cinco por la diferencia de goles particular) a falta de seis jornadas para el final porque les atrae más la conquista de la Champions.
El primer aliciente es que el Real Madrid volvió a regresar de Alemania sin victoria, donde sólo triunfó una vez en las primeras 25 visitas. Ahora el club blanco confía en la tradición de remontadas del diez veces campeón de Europa. «Tiene que ser una noche perfecta. Todos los aspectos son importantes. Nosotros dentro del campo debemos correr, luchar, estar intensos los noventa minutos. Obviamente con la afición ayudando es más fácil», arengó Cristiano Ronaldo en la habitual herramienta de propaganda de ánimos del club. «Queremos que jugar en casa sea una ventaja y para ello necesitamos a los hinchas. Que nos animen, que creen ambiente», completó Toni Kroos en declaraciones concedidas a la casa de apuestas Bwin.
Zidane ha atisbado que él mismo debe ser quien controle el impulso interior. «No quiero calentar al público», avisó con templanza el marsellés despúes de golear al Eibar. La ansiedad y los deseos planean por Valdebebas desde la caída en Wolfsburgo. Toda la temporada, en 90 minutos.