FÚTBOL
Suárez resucita al Barça en Riazor
Deportivo 0 / FC Barcelona 8. El punta uruguayo con cuatro goles y tres pases letales a Rakitic, Messi y Neymar, además del tanto de Bartra lideran la reacción del Barça en La Coruña

Luis Suárez celebra uno de los goles del FC Barcelona frente al Deportivo de La Coruña. CABALAR
IGNACIO TYLKO | LA CORUÑA
Tras arruinar el enorme crédito del que disponía a causa de tres derrotas ligueras consecutivas, el Barça se agarró al pistolero Luis Suárez para superar con grandeza y carácter de campeón una situación de máxima dificultad en Riazor (0-8), tal y como reconoció su técnico en la víspera del choque. Una derrota frente a los coruñeses hubiera supuesto perder la cabeza a cuatro jornadas del final del torneo de la regularidad y, seguramente, el fin del proyecto: una hecatombe para los azulgrana. Pero fue un triunfo de jerarquía, tan cómodo como revitalizante. Justo cuando más arreciaban la críticas al entrenador asturiano por su altanería en las comparecencias y errores en los planteamientos, e incluso al rendimiento de la idolatrada MSN, los azulgrana dieron un golpe de autoridad lejos de casa. Mantuvieron el liderato, exhibieron una superioridad incuestionable y liberaron a base de goles la tensión que les amenazaba.
No fue su actuación más brillante aunque pueda parecerlo, pero la goleada supone un baño de autoestima. Tras su póquer, acompañado de dos asistencias, el ‘killer’ uruguayo suma ya 30 dianas en plena lucha con Cristiano Ronaldo por el pichichi.
Dani Alves, castigado frente al Valencia por la escenica de la peluca tras caer eliminado en Champions, fue alistado en feudo blanquiazul para tratar de resarcirse y hablar en el campo para pedir perdón. Cumplió el guion el lateral brasileño, Y Bartra, en quien no confía su entrenador por más que diga lo contrario, ocupó el puesto del Piqué, sancionado pero muy presente en este viaje peliagudo. El central canterano se reivindicó con un gran gol tras una jugada personal que suponía el 0-7 humillante para los locales. Todavía hubo tiempo para que Neymar, en una baja forma inquietante, acabara con una racha de cinco partidos sin marcar.
Los culés comenzaron con dudas, nervios y alguna desatención defensiva peligrosa, pero enseguida encontraron una ayuda enorme del endeble rival. El Deportivo, que llegó a ser sexto, sólo ha sumado una victoria, ante el Levante, en la segunda vuelta, y por algo ha llegado a encadenar 13 jornadas sin ganar. Es un equipo que se le ha ido cayendo a Víctor Sánchez. Trató de parar al Barça con un 4-4-2 de salida y las líneas muy juntas, y de sorprenderle con balones largos en busca de Oriol Riera y de segundas jugadas. Pero nada. Al final 0-8.