Pequeños, pero muy grandes
H oy, cedo estas líneas: «Acaba la temporada, y al mismo tiempo, acaba un ciclo para algunos de los jugadores juveniles de Ademar que este año han sido campeones de liga, que han ganado el sector territorial, y que han estado a un paso de clasificarse para jugar el campeonato nacional en el intersector jugado en Galicia este fin de semana. Campeonato al que solo llegan los ocho mejores equipos de toda España.
Le pongo este título porque es un equipo en el que la media de altura está muy por debajo de la de sus rivales, pero ha luchado como Don Quijote contra aquellos gigantes que se han ido encontrado durante el año, que han llegado hasta lo más alto del balonmano autonómico y se han quedado a un paso del sueño de jugar el nacional. Se merecen y se han ganado todo el respeto y la admiración.
Ahora mismo es probable que no valoren lo conseguido, pero con el tiempo se irán dando cuenta que las experiencias vividas, los viajes, los torneos, las victorias, las lagrimas, las risas, las broncas por qué no, las piñas en los partidos y ese animar al compañero cuando lo necesita, ese decirle, ¡levántate que a la siguiente jugada saldrá bien!. Todo eso que les ha convertido en jugadores y a la vez en personas, madurando día a día.
Cabe aquí una mención especial a los padres, sufridores que cogen el coche para recorrer cientos de kilómetros y que aportan ese granito de arena tan importante no sólo para apoyar a su propio hijo, sino para el resto de jugadores y técnicos. Se nota más de lo que se creen y se agradece mucho ese calor estando lejos de casa.
Mi admiración y mi respeto lo tienen ganado y ha sido un orgullo compartir estos meses con ellos. Llegará el día que echen la vista atrás y recuerden todo este ciclo, y ahí valorarán lo conseguido mucho más y quedará marcado en sus recuerdos, en un cajón dentro de ese enorme corazón de pequeño gran jugador».
Gracias amigo Joshua por todo.