FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN B
Un punto con sabor amargo
El Astorga no puede con el Lealtad en un partido en el que la ansiedad atenazó a los maragatos que acaban con nueve por expulsión de Antonio y Beceiro

Iago Beceiro trata de superar a dos rivales del Lealtad en un lance del partido disputado en La Eragudina. JESÚS F. SALVADORES
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | ASTORGA
El Atlético Astorga no pudo culminar con una faena completa la primera de sus tres finales hacia la salvación. Los maragatos necesitaban los tres puntos frente al Lealtad y al final tuvieron que conformarse con uno solo (1-1) en un encuentro en el que la ansiedad pasó excesiva factura. Y también trajo consigo varios daños colaterales como las expulsiones de Antonio y Beceiro que no podrán jugar en Santiago, y la lesión de Bandera, que convierte en duda su presencia frente al Compostela.
Los maragatos eran conscientes de lo que se jugaban pero no fueron ellos los que salieron más enchufados al envite. Era el Lealtad que, más intenso, se acercaba primero con peligro ante el área rival. Al minuto de juego David dejaba patente que los asturianos, salvados ya de cualquier contingencia, no iban a afrontar el partido como si se tratase de un mero expediente. Todo lo contrario porque dos minutos más tarde Beda volvía a llevar el peligro al área local. El Astorga no encontraba su sitio sobre el terreno de juego y a pesar de intentarlo se encontraba con un adversario que se hacía con el dominio en el centro del campo y llegaba con cierta facilidad a los dominios de Pulpo Romero.
A los maragatos parecía pesarle la responsabilidad de verse obligados a ganar. Diego lo intentaba al igual que Beceiro. Pero en su mano a mano con sus pares por las bandas salían perdiendo. Y en la medular Víctor Andrés y Porfirio tampoco eran capaces de marcar la pauta. Prueba de ello es que hasta el minuto 26 los verdes no encontraban el camino hacia el área rival. Pero el lanzamiento de Beceiro salía desviado. Poco bagaje para opositar a los tres puntos. Eso hasta que en el minuto 31 un balón colgado al área visitante acababa con un cabezazo de Antonio que habilitaba un balón franco para que Roberto Puente llevara la ilusión a la grada. Llegaba el 1-0 y el sueño de la salvación cobraba mayores visos de realidad.
El gol cambió la cara del Astorga que empezaba a trenzar jugadas para merodear el área rival. Eso sí, el marcador iba a mantenerse hasta el descanso.
Tras el paso por vestuarios el partido volvía a mostrar una dinámica similar a los compases iniciales del encuentro. El Lealtad volvía a tomar la delantera en el juego. Otra vez superaba a los de Paulino en intensidad y en esas los asturianos no iban a desaprovechar la nueva oportunidad que se le presentaba. Lo intentó Beda en el minuto 46 y uno más tarde un robo de balón en el centro del campo dejaba en ventaja a David ante la defensa local. El delantero se iba sólo ante Pulpo Romero cuando era derribado por Antonio. Penalti y además roja para el central. Por si fuera poco el lanzamiento acababa en las mallas con el lanzamiento de Beda.
Jarro de agua fría
El golpe sentó como una bofetada a los ánimos del Atlético Astorga que a pesar del incondicional apoyo de la grada veía como el horizonte se tornaba en gris. Los maragatos, no obstante, lo intentaron. Pero fue con más corazón que cabeza. Incluso pudo ser peor si Jorge hubiera acertado ante el marco verde a los 56 minutos. Uno más tarde venía la respuesta local en la mejor jugada de los astorganos en este segundo periodo. Un robo de Puente habilitaba un balón franco a Bandera que cuando parecía que iba a marcar enviaba el balón fuera. Acto seguido el capitán se lesionaba.
El empate no valía y los locales se fueron al ataque aunque su desorden impidió que contaran con ocasiones muy caras. La mejor acababa con un derribo de Cristian por parte de Álex que el árbitro no quiso sancionar con penalti. Fue el último cartucho del Astorga en un partido que no salió como esperaba y que complica su sueño de permanencia. Una salvación que todavía es posible a falta de dos jornadas.