Simeone va con todo a Múnich para intentar alcanzar su segunda final
enrique solana | madrid
El encuentro del Atlético ante el Rayo le sirvió a Diego Pablo Simeone para sacar alguna que otra conclusión para el duelo de Champions ante el Bayern. El técnico argentino pudo ver desde la grada como su plan B no funcionaba. Los jugadores que salieron más señalados del Vicente Calderón fueron Luciano Vietto y Oliver Torres.
Ninguno de los dos jóvenes aprovechó la oportunidad de dar un golpe encima de la mesa y de demostrar a su entrenador que son una opción más para afrontar el tramo final de la temporada.
Vietto tenía una oportunidad única de reivindicarse. El argentino llevaba desde la derrota del Atlético de Madrid ante el Sporting en El Molinón sin estar en el once titular de Simeone. Sin embargo, en el encuentro del fin de semana se reflejó que el delantero está muy por debajo del nivel que ofreció en el Villarreal la temporada pasada.
No todo es negativo en el Atlético de Madrid de cara a la vuelta de Champions. La afición rojiblanca puede estar muy segura de que la defensa de Simeone hará una gran actuación en el Allianz. Ante el Rayo el técnico argentino rotó a la línea de cuatro habitual. Sin embargo, hubo un pilar defensivo en el Atlético de Madrid que ante el equipo de Jémez volvió a aparecer: Oblak. El guardameta mantuvo a su equipo con el empate a cero realizando un par de intervenciones que demostraban una vez más que el esloveno es un auténtico candado bajo palos.