Los Jabulanis
L a temporada en la mayor parte de los equipos que no tengan participación en cualquier opción por el ascenso, dentro de cualquier grupo de los dieciocho que componen la Tercera División ha terminado, y a partir de ahora comienza un compás de espera de cómo se va a enfocar la siguiente temporada. Dentro de lo concerniente a los equipos leoneses del grupo octavo, la temporada ha terminado con un cierto sabor agridulce, sobre todo para el cuadro bañezano. Es difícil contentarse con hacer una grandísima competición hasta el último minuto, y no poder saborear el puesto de la fase de ascenso, con una plantilla joven, de gran proyección y futuro. No se puede dudar de su entrega y lucha, manteniendo la confianza e ilusión hasta el último instante, haciendo soñar a una afición que quiere recordar épocas anteriores.
La Virgen se ha quedado con la miel en los labios, después de una remontada a contrarreloj que al mínimo fallo se ha venido abajo. El pobre bagaje de la primera vuelta no ha podido verse reflejado con el buen hacer de la segunda.
El Atlético Bembibre con esa jovencísima plantilla ha puesto las cartas sobre la mesa para tenerle en cuenta de cara a la próxima temporada. Tras unos comienzos difíciles, más que nada por la inexperiencia, el asentamiento en la categoría ha sido excelente y con nota alta. Algo tendrá que ver su entrenador, Fernando Ministro, que es uno de los veteranos de la categoría, a pesar de su juventud, y al que hay felicitar por su renovación. Futuros éxitos auguran a este equipo en la próxima andadura competitiva.
Tres serán los mismos equipos que defenderán el pabellón provincial la próxima temporada. A partir de ahora toca descansar con un buen Jabulani que también relaja, y empezar a planificar.