Festival de España en Salzburgo

David Silva celebra con Cesc Fábregas el gol que sumó el canario de falta directa. ANDREAS SCHAAD
España 6 Corea del Sur 1 La selección golea a una endeble Corea del Sur en Austria. Nolito vuelve a reclamar con otro doblete anotador su sitio en el once de Del Bosque
RODRIGO ERRASTI | Salzburgo
España logró una goleada (6-1) y sobre todo muchísima confianza en el cierre de su gira por Austria previa a la Eurocopa. Aplastó a una Corea del Sur que parece increíble que llevase diez partidos sin recibir un solo gol.
Del Bosque, que sólo introdujo cuatro novedades respecto al duelo de Bosnia-Herzegovina, sacó varias conclusiones positivas: Nolito está enchufado y encuentra el gol en cada remate; Bruno encaja de ancla en el 4-1-4-1 por ser ese jugador inteligente que permite dar velocidad al equipo y los veteranos como Silva, que marcó uno de los mejores golpes francos de la historia de la selección, Iniesta o Casillas, mantienen las ganas de demostrar su calidad a Europa. Y de levantar una tercera Eurocopa consecutiva.
La nota negativa fue que Morata, que hizo dos goles aprovechando la debilidad del meta coreano, se fue tocado y preocupado. Antes del inicio por la megafonía se recitaron los títulos conseguidos por la selección, nombrando a varios de los hombres ausentes; leyendas del pasado como Torres, Alonso o Xavi. Ellos fueron clave para aquella primera Eurocopa de 2008, jugada en Austria e incluso en el mismo estadio. Viendo el equipo, se adivina un cambio a medio terminar. Sonó ‘Héroes del Silencio’, el clásico ‘Entre dos tierras’, tema perfecto para explicar la situación en la que parece estar Del Bosque con la portería: el cuerpo le pide sentar a Casillas viendo el momento de forma de David de Gea, pero quiere elegir el momento ideal para hacerlo. El capitán se colocó bajo palos 17 días después de su último partido, ya que fue suplente en la final copera lusa, y cumplió su cometido. Luego dejó su puesto a Sergio Rico. Encajó un gol de mala suerte en su debut con el duelo cerrado, al rozar el disparo de Ju en Bruno.