DEPORTES
Los olímpicos leoneses no temen al virus zika
NO QUIEREN RENUNCIAR A RÍO. Han trabajado durante cuatro años para vivir el sueño olímpico y no están dispuestos a rehusar a él. Los deportistas leoneses que ya se han ganado su plaza para Río y aquellos que aún optan a ella son conscientes que el brote en Brasil del virus zika ha llevado la incertidumbre a ese país, y a algunos deportistas mediáticos como Pau Gasol a replantearse su presencia, pero a ninguno de ellos a confundir precaución con alarma..
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MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Carolina Rodríguez, Lidia Valentín, Sabina Asenjo y Francisco Arcilla estarán en los Juegos de Río, cita a la que también aspiran acudir otros leoneses como Érika Villaécija, Roberto Aláiz, Blanca Fernández y María Casado. Ninguno está dispuesto a quedarse en casa y renunciar a un sueño que algunos vivirán por vez primera. Y menos que el motivo de no hacer las maletas sea el virus zika, provocado por un mosquito que en el país sudamericano está causando cierta alarma entre su población y que también ha llevado a algunos deportistas a poner en duda su presencia, entre ellos Pau Gasol. Pocos más han salido hasta ahora a pronunciarse sobre su posible renuncia. La mayoría creen que las autoridades sanitarias están trabajando para que su búsqueda de la gloria deportiva no ser vea amenazada. Incluso el Consejo Superior de Deportes ha salido al paso para tranquilizarlos, asegurando que la posibilidad de contagio en la Villa Olímpica y en las zonas de competición es mínima y que, si por casualidad esto sucediera, hasta el momento las consecuencias entre los afectados (conjuntivitis, fiebre, dolores musculares y sarpullidos) no son mortales, aunque sí molestas (no existe medicación para superarlo sólo descanso e ibuprofeno para disminuir los dolores).
Para Carolina Rodríguez, la gimnasta campeona de España que en Río disputará sus terceros Juegos con los que espera retirarse de la alta competición, la amenaza del zika supone más un episodio mediático que un riesgo elevado para los deportistas que durante tres semanas convertirán a Brasil en la capital mundial. «Sobre el virus estamos ya bastante informados. Existe desde hace tiempo y en mi caso ya he tenido que viajar a Brasil para alguna competición sin tener que extremar las medidas de seguridad». La discípula de Ruth Fernández va más allá. «Con todo el esfuerzo que conlleva llegar hasta aquí en ningún momento me he planteado no ir a los Juegos. ¡Ya puede picarme el bicho que sea! Incluso hay contagios peores como el dengue y se está dramatizando todo demasiado por el simple hecho de los Juegos Olímpicos son un acontecimiento único mundial», apunta la .
De la misma opinión es la haltera berciana y doble campeona de Europa, Lidia Valentín. En la que será su tercera presencia olímpica la mejor haltera española de todos los tiempos que en Río buscará un lugar en el podio que tan cerca tuvo en sus dos participaciones anteriores remarca que en agosto su plan de viaje incluye sin ningún género de dudas Brasil. «Sobre el virus zika no estoy en nada preocupada. Considero que no hay motivos para alarmarse. Es un tema sanitario que en acontecimientos como unos Juegos seguro que está muy controlado. Por eso ni hace semanas ni ahora ha pasado por mi mente no ir a Río por ese motivo. Los especialistas y entendidos en la materia nos han informado que no tenemos que preocuparnos para nada y que nuestro cometido será centrarnos en la competición e intentar hacerlo lo mejor posible».
Lidia lo tiene claro y para ella, «como en cualquier acontecimiento e incluso en la vida cotidiana tenemos que tomar ciertas precauciones pero ni más ni menos ahora que antes».
También estará, «sin duda» la discóbola berciana Sabina Asenjo. La pupila de Carlos Burón afrontará en Río 2016 su primera participación olímpica por la que ha luchado durante los últimos años «y no quiero perder este tren», precisa. Para la plusmarquista nacional de lanzamiento de disco «aunque el mosquito pesase 50 kilos no me pierdo unos Juegos por nada del mundo. ¡Con lo que me ha costado!».
Sabina es consciente que las precauciones siempre son necesarias pero descarta que la aparición de este virus se convierta en una amenaza para la familia olímpica, por varios casos que se hayan producido ya en el país sudamericano. «En su momento desde la Federación y el Comité Olímpico nos darán las medidas que tendremos que tomar. Hasta ahora no nos han dicho nada salvo que estemos tranquilos y que nos centremos en entrenarnos», apunta la atleta que ya sueña con hacer realidad un deseo que no está al alcance de todos los deportistas sino de los elegidos para luchar por la gloria olímpica.
También en el atletismo otro representante leonés en Río de Janeiro será Francisco Arcilla. Hace unos días la Federación confirmaba su presencia en los 20 Kilómetros Marcha en la que será su segunda puesta en escena en el mayor acontecimiento deportivo del mundo. Hace cuatro años ya sacaba billete para Londres y ahora lo ha hecho para Río en un tren del que no quiere bajarse por mucho que la amenaza de contagio del virus zika haya aparecido en el horizonte. «Me ha costado mucho trabajo, sudores y algún que otro día amargo el poder estar en los Juegos. Sé que el virus puede llevar a algunos a plantearse renunciar a Río pero en mi caso no ocurre así. Estará en los Juegos compitiendo e intentando hacerlo lo mejor posible», precisa Arcilla.
Para el marchador, «claro está que cualquier cosa que pueda afectarte aunque sea de forma remota te hace pensar las cosas y plantearte ciertas precauciones. Pero en absoluto renunciar a un sueño que me ha costado mucho alcanzar. No voy a negar que me he estado informado de lo que es el virus y como se contagia pero también que en un acontecimiento de la envergadura de los Juegos Olímpicos la seguridad, también sanitaria, será máxima».
Para los cuatro leoneses así como para gran parte de los deportistas españoles que ya tienen el billete para Río o que esperan sacarlo a lo largo de los dos meses que restan para que la antorcha olímpica luzca en Brasil las dudas sobre una posible renuncia están disipadas. Para ellos no existen tales pensamientos sino disfrutar de un acontecimiento que cada cuatro años resume toda la esencia del deporte.