Bruno Heres no da opción a sus rivales y entra en la historia del palmarés en 4T

Miles de aficionados presenciaron una carrera que ayer cumplió 57 años de historia. JESÚS F. SALVADORES
Hace cinco años el asturiano Bruno Heres lograba hacer realidad su sueño de subirse a lo más alto del podio en el GP de La Bañeza. Lo hacía en una categoría que estuvo presente en el libro de ruta de la carrera durante dos años. Ayer volvía a saborear lo que supone para un piloto disfrutar del aplauso de miles de aficionados como vencedor en un trazado con tantos años de historia como protagonista de las gestas de pilotos míticos. Heres, un asiduo en el Gran Premio, y también candidato a los puestos de privilegio, llegaba a la carrera como ‘tapado’. A priori y a pesar de su calidad no aparecía como el gran favorito para llevarse el gato al agua en la categoría de 4 Tiempos. Pero tampoco estaba descartado para ser uno de sus más destacados protagonistas.
En los entrenamientos cronometrados no pudo lograr la pole pero Heres se situaba entre los mejores ocupando una posición destacada en la parrilla que iba a aprovechar a la hora de la verdad. Su salida fue la más rápida superando en apenas unos cientos de metros a Joaquín Robles y Manuel Buituron. Con el primero iba a mantener un intenso mano a mano hasta que su mayor punta de velocidad lo llevaba a acumular dos segundos y medio de renta, los suficientes para que subiera a recoger su trofeo como vencedor por delante de Robles. Buituron aguantaba al leonés Óscar González para hacerse con el tercer puesto.