RECIBIMIENTO A PIE DE AVIÓN
«El diploma me llena de orgullo»
Carolina Rodríguez regresa de los Juegos de Río satisfecha de su octava posición «Las cosas han salido bien», afirma.

Carolina Rodríguez a su llegada al aeropuerto de Barajas.
luis salvador | león
La gimnasta Carolina Rodríguez aterrizó ayer en Barajas con un diploma olímpico bajo el brazo. «Es un orgullo», dijo.
Su octavo puesto en Brasil es una auténtica hazaña, ya que es la primera en alcanzar una final olímpica en rítmica con 30 años. Sin duda, un perfecto final a una carrera llena de éxitos que no podría haber conseguido sin su calidad y ejemplaridad profesional, claves para que se haya ganado el respeto del deporte mundial durante toda su vida.
Tras la llegada a Madrid junto al resto de compañeros españoles, Carolina no ocultó su alegría por los éxitos de los representantes españoles en estos Juegos, así como de las muestras de cariño que recibieron tras aterrizar en la capital. «Es una auténtica pasada este baño de masas. Es lo bonito del deporte. Nos venimos con buenos resultados en estos Juegos. Nos pintaban muy mal lo de Río, y al final las cosas han salido bastante bien para los españoles», afirmó.
En cuanto a su actuación individual, la leonesa se mostró muy satisfecha con los resultados obtenidos. Tampoco se olvidó del equipo español de gimnasia rítmica, que cosechó la plata en Brasil tras una brillante actuación. «Personalmente, estoy muy orgullosa de mi diploma. Me ha salido una buena competición. También estoy muy contenta con las chicas de rítmica por haber conseguido la medalla de plata», comentó la gimnasta.
Por último, Carolina recordó que no siempre se valora el trabajo de muchos deportistas en su justa medida, salvo en competiciones de amplia cobertura mediática como unos Juegos. «Estoy muy agradecida porque es un reconocimiento a nuestra trayectoria deportiva, algo que normalmente no se hace. En los Juegos Olímpicos, como es un evento mundial, la gente se da cuenta», señaló.
Tras muchos años en la alta competición, la carrera de Carolina Rodríguez, una de las mayores figuras en la historia del deporte leonés, llega a su final.
Su gran capacidad de superación y su preparación exhaustiva durante tantas sesiones de entrenamiento han dado su recompensa en los eventos mundiales más importante de la gimnasia rítmica.
Tras su participación en Atenas 2004 y Londres 2012, la gimnasta cierra el círculo con una brillante actuación en Río de Janeiro, superando el resultado en la edición de hace cuatro años, en la que obtuvo un decimocuarto puesto. Por ello, este diploma de Río tiene un mejor sabor para la deportista del Club Ritmo, que ya es única.