Una jornada con vitola de reina y un muro como juez
La ascensión a La Camperona se convierte en una fiesta con miles de aficionados arropando a los ciclistas.

El humor tampoco faltó en la etapa reina. SECUNDINO PÉREZ
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | SABERO
León se ha mostrado durante años a la Vuelta a España como un escenario proclive e ideal a las jornadas de alta montaña. Muchos han sido los puertos que han marcado el devenir de la ronda ciclista. Y algunos otros en un futuro pueden añadirse a un escenario que ayer tuvo a La Camperona como protagonista.
El coloso de Sotillos de Sabero se estrenaba hace dos años con un resultado excelso. Ciclismo de alta escuela, emoción y protagonismo para los ‘gallos’ condimentaron un menú al que ponían la guinda los miles de aficionados que presenciaron aquella jornada.
Muchos de ellos repitieron ayer. E incluso se sumaron otros más para convertir la ascensión a la cima leonesa en un auténtico espectáculo. Aficionados de todas las edades se daban cita a lo largo de los ocho kilómetros y medio de ascensión que tuvieron como novedad este año la presencia de 40 pendones en el tramo final para mostrar a todo el mundo una de las señas de identidad de la provincia leonesa.
Desde tempranas horas de la mañana, algunos incluso desde el día anterior, los miles de aficionados al ciclismo poblaron un trayecto que estuvo jalonado de cientos de instantáneas. Desde aquellos que no perdieron la oportunidad de subir en bicicleta antes que sus ídolos a aquellos para los que poder vivir una jornada de fiesta fue primordial, además disfrutando del deporte y de un paisaje tan espectacular como exigente para los que sobre las cinco de la tarde tuvieron que afrontar las duras rampas, algunas superiores al 25% que les tenía preparada la ascensión a esta cima.
En esa amalgama de personas no faltaron ex ciclistas como Javier Pascual, para el que las cotas de la Vuelta fueron en su día su hábitat y donde se cobró un prestigio ganado a base de calidad y entrega. Tampoco Perico Delgado, comentarista de TVE. Y es que nadie quiso perderse la subida a un coloso que está haciendo historia en la ronda ciclista.