Base y juveniles van colocando campeones tras luche en Barrio

Saúl González, de Trascastro, final con su compañero Vitines. A. B.
A. B. | Barrio de Nuestra Señora
En la mañana, de 12:30 a 13:30 (un incidente con el autobús obligó a retraso en el inicio) se celebraba en Barrio de Nuestra Señora el corro de base y juveniles que se aplazara del pasado viernes. Cincuenta los agarrados a los cintos, a quienes arbitraban Ángel Pérez ‘el Paraca’ y Avelino García Laiz.
Que la lucha de estas primeras edades es fundamental, genuina y especialmente atractiva no deja de ser necesaria y querida apreciación. De lo que se disfruta con los de menos años, ejemplos como la final de pre-benjamines de ligeros entre Rebeca Martínez, de la Mata de la Bérbula, y Marcos Díez, nieto del ‘Terrible’ de Santibáñez, Nicasio Villa. En dieciséis segundos, tres enteras del mayor preste.
Rebeca, Adrián Bandera y Nerea Álvarez vencedores en esa primera categoría (con 14 inscritos); en alevines (15), Saúl García, Carlos Mondelo y Elías González; en infantiles (11), Isabel Justel, Florián M. Yugueros y Dylan Sousa; en cadetes (6), Júnior López (sin rivales), Alberto Gil y Sergio Corral, también, desgraciadamente, sin oponentes; y en juveniles, Adrián Rodríguez, Óscar Rojo (único en medios) y sin luchadores en pesados. En este momento, a falta de tres corros de su «liga», varios campeones ya, pero ellos, los fundamentales, no van a relajar su luche.