Buenas vibraciones para empezar

Álex Costoya debutó con el equipo leonés en la liga y demostró con sus ocho dianas porqué es uno de los máximos artilleros de la Asobal. ALBERTO LOSA
a. o. | santander
El Abanca Ademar no tuvo problemas para empezar la Liga con victoria al deshacerse a domicilio de un BM. Sinfín (23-28) que siempre anduvo a remolque. Una gran primera parte de los leoneses, especialmente en defensa, anuló por completó el juego de ataque santanderino y puso las bases para una victoria cómoda, clara y justa que en la segunda parte nunca peligró. El 8-15 con que se fueron al descanso es elocuente de la enorme defensa del equipo de Rafa Guijosa que tuvo en Alex Costoya (ocho tantos) a su máximo artillero.
El choque dio comienzo con ciertos desajustes por parte de ambos equipos. Abrió la cuenta el local Amarelle y respondió rápido Juanín García, aunque Óscar Río volvió a adelantar a los santaderinos. Pasaron los primeros minutos y lo cierto es que Abanca Ademar León encontraba problemas para atacar en estático, con un conjunto local muy serio en las tareas defensivas más allá de errores propios de todo comienzo de Liga. Pasado ya el minuto cinco Juanín García conseguía igualar, a la carrera tras un palo de Paredes, uno de los más incisivos por parte local en este inicio. Al poco Piñeiro colocaba a los leoneses por delante, 2-3 en el minuto siete, pero el verdadero mérito lo tenía Vladimir Cupara, que ya acumulaba varias paradas de mérito.
Sinfín fallaba más de la cuenta, Amarelle y Río cogían la responsabilidad pero Cupara no cedía y además la defensa leonesa cada vez se mostraba más conjuntada. Poco antes del diez Juanín volvía a marcar en rápido contragolpe y colocaba el 2-4. El quinto visitante lo hizo en su tercer intento el recién incorporado Álex Costoya, y al poco Vieyra hacía el sexto. La primera exclusión supuso un punto de inflexión, el local Amarelle se fue fuera dos minutos y su equipo lo acusó mucho, en defensa pero sobre todo en ataque. Al cuarto de hora Juanín García colocaba una máxima de tres, 4-7, y ante esta nueva situación el equipo local se estrellaba en ataque con hasta cinco lanzamientos fáciles malogrados. A Sinfín cada vez le costaba más llegar con opciones al rival mostrando una excesiva dependencia a la hora de hacer goles de un Río que por entonces estaba bajo marcaje especial. El Ademar no aflojaba y superado el minuto veinte Leo Santos colocaba otra máxima: 5-12 y el marcador amenazaba con romperse. El Ademar se fue al descanso con una renta clara: 8-15.
La segunda parte comenzó de parecida manera a como terminó la primera, con el Abanca Ademar marcando el ritmo de juego ante un oponente que seguía con muchísimas dificultades para hacer gol con facilidad. Apoyados por un Costoya muy certero en el lanzamiento los leoneses fueron aumentando su renta sin que Sinfín lograra meterse en el resultado: 11-19 pasado el minuto cinco de la segunda.
Apareció el local Calderón para darle un poco más de mordiente a los locales, que a base de mucho esfuerzo lograron colocarse 14-19 y manterse en esa distancia de cinco goles llegados al minuto diez. Le penalizaba en exceso a los santaderinos la pobre actuación de su portero titular, mientras que su entrenador no daba ni un solo minuto a Makaria, un fichaje nuevo que al parecer no goza de toda su confianza.
Los minutos pasaban y nada cambiaba. El Abanca Ademar marcaba el tempo de juego y mostraba mucho mayor oficio y veteranía a la hora de manejar los ritmos y las diferentes fases. Ahora tocaba controlar más y los goles de contragolpe resultaban mucho más difíciles de ver, no como en la primera, pero los leoneses no sufrían y manejaban el marcador con mano de hierro.
Llegados a los últimos diez minutos de juego la diferencia de seis, 20-26, ahogaba cualquier tipo de remontada local. La portería seguía siendo fuerte y cuando en la local apareció Makaria ésta no mejoró sus prestaciones. En el tarmo final Ademar jugó inteligente, con cabeza y con Costoya y Vieyra ejecutando los ataques; sin dar ninguna facilidad para sellar la victoria final.