El Atlético sale reforzado
El Barça, que pierde a Messi, y el Madrid ceden en la jornada semanal, mientras que los rojiblancos presentan su candidatura.

Correa celebra el gol del empate ante el Barcelona. TONI ALBIR
e. o. p | madrid
El Atlético de Madrid sumó un empate en el Camp Nou contra el Barcelona, un punto más en Liga, que les da motivos para reforzar sus aspiraciones de ganar algún título esta temporada.
Los azulgrana son el peor adversario y el campo más difícil para el Atlético en la era Simeone y quizá para todos los equipos del mundo, junto al Santiago Bernabéu o el Allianz Arena de Múnich. Aún no ha ganado en ese estadio en estos cuatro años y nueve meses —su club ya encadena una década sin hacerlo, desde 2006—, pero en su balance de nueve visitas incluye cuatro empates, el último el pasado miércoles, que además frena a los de Luis Enrique y aprovecha también los dos puntos perdidos del Madrid ante el Villarreal.
Un punto reafirmante en su primer gran examen del curso, contra un rival directo por la lucha por el campeonato, que le mantiene invicto en esta campaña —tres victorias y otros tantos empates en seis duelos oficiales—, que prosigue su línea ascendente y que, además, no le alejó del liderato del conjunto blanco, aún a cuatro puntos, y le permitió subir hasta la cuarta posición de la tabla.
El Atlético fue un bloque muy compacto, con las líneas muy juntas, cuando se repliega o cuando propone una presión más alta. Su rigor y riqueza táctica para variar según marche el partido es una de sus esencias desde que lo dirige Simeone, con una inteligencia y una milimétrica ocupación de los espacios que anuló casi todo el choque a uno de los equipos más poderosos en ataque del mundo.
La implicación fue máxima, desde la delantera a la defensa. No le importó tener apenas un 30 por ciento de la posesión porque se maneja como nadie cuando se trata de anular la transición hacia la portería del contrario.