Diario de León

BALONMANO. LIGA ASOBAL

Entre cañones y balas de fogueo

Jaime Fernández, autor de dos goles, lanza a la portería defendida por Arguillas. F. OTERO PERANDONES

Jaime Fernández, autor de dos goles, lanza a la portería defendida por Arguillas. F. OTERO PERANDONES

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Abanca Ademar 28 Bada Huesca 24 El equipo leonés zarandea a su rival durante prácticamente todo el partido, pero se deja ir al final y empaña la exhibición

sergio c. anuncibay | león

El Abanca Ademar recuperó ayer sus señas de identidad durante casi cincuenta minutos en los que sacó brillo a su juego. Funcionó la defensa y en ataque prácticamente no cometieron errores. Suficiente para zarandear a un Bada Huesca que poco pudo hacer ante el ímpetu del equipo leonés, muy intenso desde el principio.

En ningún momento peligró la victoria (28-24), aunque los de Rafa Guijosa empañaron la exhibición con un final de partido marcado por los errores. La defensa que planteó Nolasco a la desesperada se le atragantó al conjunto marista, incapaz de mantener la ventaja por encima de los diez goles.

De hecho, ganaba de once cuando faltaban poco más de doce minutos para el desenlace. Encajaron un parcial de 0-7, consecuencia de los fallos en las transiciones ofensivas. No encontraban espacios en una zaga que adelantaba a tres de sus hombres hasta mitad de pista. Esa decisión arriesgada del técnico del Huesca dio sus frutos. Así enjugaron una diferencia que hacía justicia a lo visto sobre el parqué del Palacio.

Fueron mucho mejores los leoneses, espoleados desde el arranque por un 6-0 agresivo, solidario en las ayudas. A Eloy Félez, su central, se le apagaba la luz cada vez que percutía por el centro, donde Carou y Juanjo parecían gigantes. Tampoco encontraba espacios Teixeira, que sólo ofreció un par de chispazos en la primera parte.

Mientras, el Abanca Ademar entró como un ciclón al encuentro. Quería cerrar cuanto antes la herida que dejó la derrota frente al Anaitasuna. Y en un pestañeo puso la directa para arrinconar al equipo oscense con un 6-2 de salida. Costoya, que falló sus primeras dos tentativas en ataque, se resarció después con dos latigazos. Mario López galopaba en los contragolpes y la defensa de los leoneses dejaba pocos resquicios.

La exclusión de Teixeira abrió aún más la brecha. Jaime Fernández salió en el avanzado y durante la superioridad hizo doblete. Primero se encontró el balón en una contra que no enganchó Juanín y después, tras un robo, tiró desde prácticamente el área para sorprender al rival, que estaba sin portero.

Nolasco pidió un tiempo muerto para taponar la hemorragia (9-3), pero la herida siguió abierta. Piñeiro peleaba en seis metros con Val, mucho más alto que él, y los extremos aprovechaban ese trabajo, incluso en inferioridad.

Vieyra, Costoya y Carou, que no quería perderse la fiesta, siguieron martilleando al equipo visitante, hasta ese 17-10 con el que enfilaron el túnel de vestuarios.

El descanso no redujo el ritmo y el Abanca Ademar siguió por la misma línea. Guijosa rotaba en todas las posiciones y los jugadores volaban sobre la pista. Leo dejó el banquillo y afrontó muy enchufado el inicio de la segunda parte. Una nueva superioridad permitió al Ademar poner tierra de por medio con el Huesca, que perdía de 10 cuando aún faltaban 23 minutos de batalla.

Era un auténtico festival. Ésta vez salía todo. La primera línea acertaba en cada lanzamiento, la defensa funcionaba, también la portería, y el rival parecía un muñeco roto en manos de los leoneses. Lo zarandeaban a su antojo. Sólo Teixeira ponía el contrapunto de vez en cuando.

Así, hasta el último cuarto de hora. Todo cambió. El Abanca Ademar sufrió una desconexión importante. Nolasco varió su defensa y tomó una decisión arriesgada. Poco más podía hacer. Y los de Guijosa se bloquearon. Tanto, que no hicieron ni un sólo gol en ese tramo. Mientras, el Huesca golpeó hasta siete veces. Y eso que Biosca estuvo acertado bajo palos. Al final, maquillaron el resultado, pero nunca tuvieron opciones de culminar una remontada que hubiera sido épica.

Esta victoria permite al Abanca Ademar colocarse tercero en Liga, a sólo un punto del Granollers, la misma distancia que le separa ahora del Naturhouse, cuarto. Precisamente jugarán contra los vallesanos a domicilio el próximo fin de semana. Un triunfo les devolvería al segundo cajón.

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