El Sevilla da un gran paso hacia los octavos de final de Champions
LUIS F. GAGO | ZAGREB
Venció el Sevilla por la mínima en terreno del Dinamo de Zagreb (0-1) en un choque más complicado de lo esperado en un principio. Se presentó el Sevilla en Zagreb con una mochila repleta de piedras desde hace siete años. Porque ese es el tiempo que los sevillistas llevaban sin ganar en Champions como visitante. Tras quitarse el estigma en la Liga española el fin de semana en Leganés, donde venció después de 22 partidos sin lograrlo, le tocaba hacer lo propio Europa. Por ello Sampaoli decidió sacar todo su arsenal, con una defensa de tres como base para un equipo ofensivo ante el rival más flojo del grupo. El Dinamo de Zagreb aún no había marcado ningún tanto y fue goleado por la Juventus y el Olympique de Lyon. Era el turno del Sevilla.
Sólo Nasri y Mariano por la banda derecha parecían tener claro cómo rasgar la telaraña puesta por Petev. El delantero francés fue el primero en avisar a los suyos cuál era el camino, ya que estuvo cerca de marcar el primero pero falló de manera clara en boca de gol. No lo hizo diez minutos después, casi al borde del descanso, cuando finalizó de una forma preciosa una gran jugada colectiva de todo el medio del campo sevillista. El portero Livakovic, bien es cierto, ayudó lo suyo no tapando su primer palo.
Fue Vietto el que rompió la monotonía del duelo en la segunda parte fallando una ocasión muy clara en uno contra uno frente al portero croata. Su fallo sirvió de acicate al Dinamo, estirándose hacia la portería defendida por Sergio Rico, hasta ese momento desapercibido. Los andaluces perdonaron ocasiones para finiquitar el partido y terminaron sufriendo en los minutos finales, aunque los sevillistas terminaron triunfando.