UNA ELIMINATORIA HISTÓRICA
No hubo ‘Culturalazo’ pero sí mucha fiesta
La visita del Real Madrid convulsiona León durante horas y convierte el cruce copero en una fiesta del fútbol.

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g. fernández | león
Policías a caballo ‘apatrullando’ la ciudad, sirenas, carreras, niños como locos intentando conseguir un autógrafo, despliegue inusitado de medios de comunicación... toda la parafernalia en definitiva de lo que supone una visita del Real Madrid. Llega el club blanco y parece que vienen los Rolling a tocar. La ciudad patas arriba.
Y lo cierto es que había ganas. La Cultural de este año invitaba a soñar con la campanada. En los días previos, en la barra de los bares y también en los vestuarios de la Cultural saltaba raudo un interrogante muy apetecible: ¿No hubo un Alcorconazo? ¿Por qué no un Culturalazo? A fuer de sinceros el juego de esta temporada de los hombres de Rubén de la Barrera hacía pensar que había un pequeño resquicio a la esperanza. Pero el Madrid —en ocasiones como la de ayer— es todo un especialista en destrozar guiones bonitos. Ya no digo con final feliz. Nos valía con un final abierto pero los de Zidane no quisieron dejar faena para la vuelta en el Bernabéu.
Quedémonos con que por desgracia no hubo Alcorconazo pero sí que hubo mucha fiesta en la ciudad. El Madrid es un poderoso imán y atrae a aficionados de muchos kilómetros a la redonda del viejo León.
Y que decir de sus galácticos. Desde que se subieron a su inmaculado autobús blanco para ir al hotel de concentración fueron señalados por cientos de aficionados. «¡Mira ahí van los del Madrid!». Cientos de camisetas madridistas por todos los rincones de León, cientos de niños ilusionados por ver de cerca a los héroes del siglo XXI. Sólo por eso ya mereció la pena.