El ‘gordo’ pasó por el Reino
E l 26 de octubre del presente año será una fecha que quede siempre en la retina de cualquier aficionado leonés y sobre todo culturalista, entrando en la historia de un club que se acerca a sus 100 años de existencia, y que ha hecho de la ciudad de León un referente a lo largo de la geografía española, y en los medios de comunicación más allá del ámbito nacional.
La movilización del aficionado dentro la población leonesa ha sobrepasado los límites no sólo de la ciudad, sino de la provincia y de muchos puntos de la España actual. El ambiente vivido ha sido fiel reflejo de una fiesta total, de muchos que es la primera vez que pisan las gradas del Reino, de largas filas de niños que ven de un modo satisfactorio saciadas sus ilusiones de ver a un club de los que se ven por la televisión y de jugadores de carne y hueso, a pesar de la ausencia de las grandes figuras, que son ídolos para los niños y para los que no lo son tanto. La noche en lo deportivo y en las gradas resultó ser un espectáculo, y es que este deporte es capaz de unir las dos facetas para convertirse en una fiesta.
El choque fue intenso desde el pitido inicial, donde la superioridad de una categoría y otra se vio reflejado en el transcurso del mismo, según pasaban los minutos. La calidad, posicionamiento, ritmo y definición fueron apareciendo en el césped y los errores no perdonan. El equipo culturalista fue consecuente con su juego y con su manera de ser de como la está haciendo en la temporada, pero las pérdidas rápidas de balón, el distanciamiento entre líneas y la falta de definición, se pagan caras cuando el equipo rival es el Real Madrid. El aficionado puede estar satisfecho con su equipo porque nunca dejó de dar la cara hasta el pitido final.
Los jugadores y cuerpo técnico son los responsables de haber podido disfrutar de este momento, y a partir de ahora volver a la realidad de la competición liguera que es el objetivo principal, y en el cual los comienzos han sido esperanzadores. El partido de vuelta en Madrid será para disfrutar. El sueño pasó por León y fue una realidad.