FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN B
La Deportiva enmascara el gol

Juanto se lamenta tras fallar una ocasión en el partido disputado ayer. CÉSAR MANSO
jorge monje | burgos
La Ponferradina consiguió un punto en El Plantío en un encuentro dominado por los de Munitis, a los que sin embargo les faltó acierto en los metros finales. El equipo berciano hizo un buen partido, pero le faltó instinto ganador frente a un rival que en la segunda parte dio por bueno el empate y apenas puso en aprietos a Dinu. Pero tampoco lo hizo el equipo de Munitis, que se diluyó en los últimos metros.
Ambos equipos salieron al campo en los primeros minutos buscando la adaptación a un terreno de juego que estaba muy rápido por la intensa lluvia caída durante todo el día en la ciudad burgalesa. Poco a poco la Ponferradina fue haciéndose dueña del control del partido y el Burgos esperaba rezagado a la espera de algún contragolpe que le diera la posibilidad de adelantarse en el marcador. Los de Munitis tenían la lección bien aprendida y se mostraban con mucho aplomo y seguridad en el centro del campo, pero les costaba encontrar la profundidad.
La primera ocasión del equipo local llegó al cuarto de hora de juego en un tiro cruzado de Diego Suárez que se marchó al lateral de la red. Y dos minutos más tarde en una falta al borde del área, Adrián puso el balón por encima del larguero. Pronto los de Munitis intentaron reaccionar y casi siempre encontraban las opciones por banda derecha. Y así a la media hora de juego un centro desde esa poción fue rematado por Juanto y el balón rechazado por la defensa se fue a córner. Pero la oportunidad más clara llegaría un minuto más tarde después de un centro al área que dejó solo a Dani frente al portero pero su remate salió algo desviado. Fueron quizás los minutos más vistosos de la primera parte, porque tanto uno como otro equipo se acercaban con frecuencia a las áreas y de esta manera lo volvía a intentar Diego Suárez con un disparo que se marchó a la izquierda de la portería.
La Ponferradina dominaba territorialmente pero las oportunidades se repartían en ambas áreas, aunque pocas llevaban verdadero peligro. El Burgos parecía jugar con el freno de mano puesto, mientras que a la Ponferradina le sobraba frialdad y le faltaba maldad.
Tras el descanso, el equipo dirigido por Munitis salió convencido de que podían lograr los tres puntos y desde el comienzo dominaron el centro del campo, pasaron a ser los dueños del balón, sometiendo al Burgos sobre su propio terreno de juego, del que apenas podía salir. A pesar del dominio de los bercianos y a diferencia de la primera parte, no conseguían crear ocasiones de peligro para inquietar la portería defendida por Toni. La única solución de la Ponferradina llegaba con lanzamientos lejanos que no ofrecían dificultades al portero local.
No mejoraron las cosas con la entrada de Andy y Caiado, las soluciones que buscó Munitis para desatascar un partido plano y monótono en el que faltaba la chispa que rompiera dos defensas muy ordenadas.
A medida que pasaban los minutos, el Burgos aún se fue replegando más y su técnico, Mandiola, introdujo cambios defensivos, dando por bueno ese marcador inicial. El único susto para el guardameta Dinu llegó a seis minutos del final en un lanzamiento lateral de Montero que se marchó fuera. Fue una acción aislada donde la Ponferradina mostró el único desajuste defensivo de esta segunda mitad.
La Ponferradina lo intentó hasta los últimos instantes pero a sus jugadores les faltó acierto en los metros finales para haber podido sentenciar un encuentro que bien podría haber ganado a los puntos por posesión y dominio, pero los de Munitis no supieron plasmarlo en forma de gol, un mal que aqueja a los bercianos desde el inicio de temporada.