Calle abajo
L legado el último mes del año y vislumbrando a lo lejos la venida de la Navidad, los equipos empiezan a necesitar un repostaje en forma de pequeño descanso para cargar las pilas y encarar una segunda vuelta donde los puntos parecen valer su peso en oro. Es relevante y a la vez fructífero si se pesca algo en red contraria, y eso es lo que el equipo culturalista consiguió en tierras de la sidra asturiana. Cada vez más el conjunto leonés es punto de atención y diana, de quien será el primero que logre derrotarle en la competición liguera, porque será objeto de noticia y quedará en esa pequeña historia. De momento la racha continúa y cerca está de concluir la primera vuelta, y si bien la distancia con el inmediato perseguidor se ha reducido, sigue siendo considerable y la autoridad mostrada es incontestable. Atrás quedan los buenos momentos y grandes vivencias de la confrontación ante el Madrid, pero ahora toca cambiar el chip y centrarse con todos los sentidos en la liga.
Lo que corresponde a tierras bercianas, el mes de diciembre no ha comenzado nada esperanzador, y es que las sensaciones que parecían coger la senda de las victorias, se ha quedado en momentos pasajeros que se han tornado en la triste realidad de una trayectoria totalmente inesperada para cualquier aficionado. El tiempo cada vez es más reducido y los visos de mejora no terminan de aparecer, y mucho menos de mostrar una regularidad que dé seguridad de un cambio de actitud, traducido en forma de victorias, que son las que suman de tres en tres. Las oportunidades pasan y no se pueden tener más que el platanito, porque los equipos venden cara la derrota y el respeto hay que ganárselo en el campo. Se necesita un giro rápido en la trayectoria, o si no la fase de ascenso será misión imposible y la temporada se puede hacer muy larga.