la clave
Marcar territorio nada más saltar a pista
El Abanca Ademar tenía una cosa clara: no podía permitir que el Cangas soñase —aunque fuese remotamente— con la posibilidad de darle un susto en O Gatañal. La consigna era matar el partido en el menor tiempo posible. Y a fe que los hombres de Rafa Guijosa lo hicieron. En el minuto 11, con cinco goles de un estelar Juanín (otra vez) el equipo leonés se ponía ya con una ventaja que debaja las cosas claras: 3-9 y que dejaba totalmente sentenciado un choque donde el equipo leonés bordó de nuevo el balonmano.