FÚTBOL | SEGUNDA B
La Deportiva pierde otra ocasión
Coruxo 1- Ponferradina 1

Héctor Figueroa pelea por el balón con el exjugador de la Deportiva, Alberto García, que milita actualmente en las filas del Coruxo. MARTA G. BREA
raúl rodríguez | coruxo
Partido intenso el disputado ayer en el campo de O Vao entre el Coruxo y la Ponferradina, con tres puntos en juego muy importantes para ambos conjuntos. El empate final queda como un punto escaso para los bercianos, que siguen a siete puntos de la cuarta posición de la tabla.
Un choque que comenzó con polémica, pues a los tres minutos Rubén González remata de cabeza y el balón golpea en el brazo de Xisco, y tres minutos más tarde era Antón de Vicente al que le golpeaba el balón en el brazo en un intendo por sacarse de encima la presión. En ambos casos el árbitro no vio nada punible en las áreas.
Fue el preámbulo de unos primeros cuarenta y cinco minutos muy intensos, en donde los dos equipos buscaron el gol con intensidad. Fueron los bercianos los que llevaron un poco más el peso del encuentro, controlando más el balón en el centro del campo, pero sin la profundidad necesaria para crear peligro ante la meta defendida por Alberto Domínguez. Sin embargo, las mejores ocasiones fueron para los vigueses que, a la contra llegaron con más peligro.
Así, a los ocho minutos Pibe remata alto un centro de Jorge y poco después es Camochu quien trata de sorprender al portero de la Ponferradina con un balón alto que detiene, con apuros, el guardameta.
Con el paso de los minutos el juego se igualó, y ninguno de los dos equipos conseguía llegar con claridad ante la portería contraria. Fer fue quien pudo desequilibrar el encuentro mediado el periodo, cuando remató de cabeza un balón centrado por Jorge, que atajó sin problemas el guardameta berciano. Sin embargo el marcador se movió a seis minutos para llegar al descanso, cuando un saque de esquina a favor de la Ponferradina acaba en el gol visitante, al introducir Fer Beltrán el balón en su portería al intentar sacar el balón. Un jarro de agua fría para los vigueses, que habían hecho unos buenos primeros cuarenta y cinco minutos de juego, como para marcharse al vestuario por debajo en el marcador.
En la segunda parte comenzó más intenso el equipo vigués. La Ponferradina se mostraba seria en defensa e impedía que los vigueses se acercaran al área, perdiendo con facilidad el esférico cada vez que se acercaban a la frontal del área. Sin embargo, esa insistencia de los jugadores del Coruxo casi obtiene premio en el minuto cincuenta y cuatro, cuando Dinu, portero de la Ponferradina, tiene que intervenir con acierto hasta en tres ocasiones, la última la más clara cuando Iosu Villar se queda solo ante él.
Rafa Sáez, entrenador del Coruxo, fue el primero en reaccionar, y a falta de media hora para el final del encuentro, realizó el primer cambio con la entrada de Quique Cubas por Iosu Villar. El equipo paso a jugar con cuatro hombres en el centro del campo, dejando a Antón de Vicente como único medio centro. Cubas no tardó en tener presencia en el área de la Ponferradina, cuando dos minutos más tarde consigue rematar un balón que le metió Pibe en el área, pero su disparo sale fuera.
El Coruxo comenzaba a encontrarse cómodo sobre el terreno de juego, mientras que la Ponferradina le cedía terreno a los vigueses, que comenzaban a crear peligro sobre la meta defendida por Dinu, que se estaba convirtiendo en el mejor jugador berciano. Sin embargo la Ponferradina no tardó en darse cuenta de que a la contra podía hacer mucho daño, y en dos minutos dispuso de las mejores ocasiones para sentenciar el encuentro.
En el minuto setenta y cuatro, un exceso de confianza a la hora de sacar el balón de la defensa del Coruxo permitió un centro que Pallarés remató de cabeza despejando Alberto Domínguez y estrellándose el balón en el travesaño. Un minuto más tarde la ocasión es para Ríos Reina, obligando al portero del Coruxo a intervenir con mucho acierto.
A pesar del dominio y las ocasiones del Coruxo, Munitis continuó apostando por un fútbol ofensivo en la Ponferradina, sustituyendo a Héctor por Yuri para reforzar la presencia en punta de ataque de los bercianos. Pero la insistencia de los vigueses tuvo su recompensa a seis minutos para la conclusión del encuentro, cuando Fer Beltrán cede hacia atrás un balón para que el sueco Andre Osterholm, que había debutado ocho minutos antes, batiera por bajo a Dinu, con un disparo ajustado al palo. El partido se volvió loco en los minutos finales, con los dos equipos buscando el tanto de la victoria que no llegó para ninguno.
De esta manera, la Deportiva desaprovecha una nueva ocasión para acercarse a los puestos de playoff, puesto que, salvo la Cultural Leonesa, tropezaron todos los equipos que están por delante de los bercianos en la clasificación.