El Villarreal examina al líder...
Tras perder el comodín de Mestalla, el Real Madrid esta obligado a recuperar sensaciones y dar un golpe de autoridad en la Liga Vuelve Pepe al equipo blanco.

Zinedine Zidane tras el entrenamiento del Madrid en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. E. NARANJO
ignacio tylko | madrid
Más que remarcar los errores individuales y fallos de concentración y de orden colectivo que penalizan al Real Madrid en este 2017, ya con dos derrotas en Liga, la eliminación ante el Celta en cuartos de la Copa y sólo cinco victorias en sus diez últimos partidos, Zidane atendió a una justificación recurrente: los rivales siempre dan lo mejor de sí cuando se enfrentan al Real Madrid. Y eso espera del Villarreal esta noche (20.45 horas/ Movistar Partidazo).
«Tiene razón Sergio Ramos cuando dijo que en Valencia no fue un problema de actitud. Sabemos que debemos mejorar las cosas siempre, pero perdimos por cosas que pueden volver a pasar porque esto es largo y para los rivales es el partido del año contra el Madrid y no actúan igual que ante otros equipos. Es normal que tengan una motivación extra contra nosotros y esto lo tenemos que tener en cuenta», explicó el técnico en Valdebebas.
La plantilla madridista asume que ya sólo dispone de la bola extra de Balaídos, en fecha aún por determinar, y que no caben más errores para no alimentar las esperanzas del Barça, el Sevilla, victorioso en el derbi del Benito Villamarín, e incluso el Atlético. Encadenar dos derrotas, como ya ocurrió con Celta y Sevilla, aunque entonces fue en dos competiciones diferentes, haría saltar las alarmas en el equipo blanco.