JOSÉ LUIS LÓPEZ CLAUSÍN 35 años al lado del arbitraje
Clausín, toda una vida dedicada al arbitraje
«Con 14 años entré en el Colegio y jamás lo he dejado» El Comité Asturiano lo quiere tras no contar para el delegado leonés.

ÁNGEL FRAGUAS | LEÓN
José Luis López Clausín (León, 1967) lleva toda una vida dedicada al arbitraje. Su pasión. Se hizo árbitro en 1982, cuando todavía no había cumplido los 15 años de edad. Inició su carrera arbitral en 1982, en las competiciones organizadas por la Delegación Leonesa de Fútbol. «Subí de categoría año a año hasta llegar a Tercera División», señala. Y a continuación, con gesto orgulloso, recuerda: «Salí también de línea en Primera División con Teodoro Valdés Sánchez». Y es que ‘Doro’, como se le conoce en el deporte leonés, dejó infinidad de seguidores.
Clausín esboza una sonrisa cuando expresa: «Con 14 años comencé en el arbitraje y jamás lo he dejado desde entonces. De una manera u otra siempre he ayudado y colaborado con el Colegio. Es mi segunda casa», recalca con satisfacción.
«Antes de hacerme árbitro, iba a jugar en un club leonés que se llamaba La Estrella, pero cuando pasé el correspondiente reconocimiento médico me detectaron un pequeño soplo en el corazón que me impidió fichar», indica Clausín. Pero a continuación señala: «Entonces me incliné por el mundo del arbitraje. Recuerdo que era el mes de agosto, antes de comenzar la temporada de fútbol, cuando los hermanos Pardo me convencieron para que fuera árbitro. No les hizo falta insistirme demasiado porque el fútbol era y es mi pasión», confiesa.
José Luis López Clausín es un personaje muy importante en el desarrollo del fútbol leonés, porque siempre ha mostrado su respaldo a cualquier iniciativa deportiva en la ciudad. Nunca ha dado la espalda al crecimiento de los árbitros. Siempre les ha mostrado su apoyo. Y su aprendizaje ahí lo tienen todos los que comienzan, como él lo hizo a los 14 años de edad. «Dejé el arbitraje en activo en el año 2001, pero siempre he estado en el Colegio de Árbitros colaborando con la cantera del arbitraje leonés, con el fin de enseñarles a comenzar en esta pasión deportiva, que a mí me metieron los hermanos Pardo y el primer presidente que tuve, Don Horacio Ruano», afirma.
Su relación con el estamento arbitral está por encima de lo deportivo. La inmensa mayoría de los árbitros que llegan a León para dirigir sus respectivos encuentros es en la persona que confían y con el que pasan sus horas en la ciudad. Tampoco es extraño verle desplazarse a lugares cercanos a León para convivir con ellos las horas previas al partido, con un aroma de familiaridad.
A la pregunta, ¿qué tal en el Colegio? llega una respuesta inesperada: «Sin comentarios». ¿Por qué sin comentarios? «Porque al delegado no le gusta que haga comentarios con respecto a mi situación en el Colegio, no sea que me quiera volver a echar de directivo». ¿Su intención es continuar en el Colegio de Árbitros de León? «Al final de temporada si sigue la situación como está ahora, no tendré más remedio que marchar a algún otro lugar donde quieran contar con mi ayuda y colaboración. ¿Va a ser en Castilla y León? «En Castilla y León o en otra Territorial cercana, que quieren aprovechar mi experiencia», afirma.
Los que gobiernan el arbitraje en Castilla y León no deben permitirlo, porque el Comité Asturiano puede ser su próximo destino, según se apunta desde Gijón.
José Luis López Clausín será árbitro mientras viva, tanto como lo fue en el arbitraje activo como ahora en su labor de apoyo.