CICLISMO
Vuelta de altura con juez leonés
La ronda autonómica levanta el telón en Aguilar de Campoo con 18 escuadras y muchos gallos en busca de la gloria La etapa reina de La Camperona y la tercera entre Ponferrada y León, decisivas

Tres etapas, dos con protagonismo leonés, decidirán al sucesor de Alejandro Valverde en el palmarés de una Vuelta a Castilla y León que hoy levanta el telón en la localidad palentina de Aguilar de Campoo y que tiene en la jornada de mañana con La Camperona a su escenario más determinante para configurar el cuadro de honor.
La ronda autonómica recorrerá nada menos que 297 kilómetros de los 480 totales por carreteras de la provincia en dos jornadas en las que la montaña será la gran protagonista. Con cuatro escuadras más que en la pasada edición entre las que se encuentra la primera en al ránking UCI, el Movistar, la Vuelta a Castilla y León contará con una primera jornada entre Aguilar de Campoo y Santibáñez de la Peña de 168 kilómetros llamada al triunfo de los sprinters, si el viento no hace mella en el pelotón y provoca los temidos abanicos.
Será el aperitivo a lo que llegará mañana con la etapa reina en territorio leonés. El Alto de La Camperona en Sotillos de Sabero, que ya ha estrenado presencia en la Vuelta a España, y que debuta en la ronda autonómica para definir un podio que a priori cuenta con muchos candidatos pero que tras el coloso leonés puede dejar sentenciado para alguno de ellos. Y también descartar a otros en los algo más de tres kilómetros de una ascensión a la que el pelotón llegará tras un desgaste provocado no sólo por el fuerte ritmo que presumiblemente impriman las escuadras más fuertes, también por los tres puertos anteriores que deberán afrontar los ciclistas, dos de segunda categoría (Pandetrave y Panderrueda) y uno de tercera (Picones).
Ataques desde la salida y el control que deberán ejercer Movistar, Direct Energie, Caja Rural y Kuwait marcarán una jornada que abrirá diferencias en la parte alta de la clasificación. El poseedor de la maillot de líder tendrá mucho camino hecho a la espera de la guinda que debe poner la tercera etapa entre Ponferrada y León de 145,5 kilómetros, una jornada que será todo menos de relax. El hecho de no contar con un excesivo kilometraje provocará que el pelotón vuele. Y más si los ciclistas tienen que encontrarse con un puerto exigente como el de Foncebadón. El continuo rompepiernas de los kilómetros siguientes servirá para que la etapa no tenga ni un minuto de tranquilidad. Hasta la llegada a León, punto y final de una Vuelta con mucho nivel... y León como juez.
