Tomás repetía victoria y su primera la conquistaba el noble Alejandro
La «cazadora» de Riol, y Luis Padierna, se peleaba en ligeros; y se la llevó Ibán.
En semipesados volvería la final de encanto, entre Tomás González y Rodrigo Fuentes. La anotó de nuevo el de La Vecilla. Destacó previamente (en cuartos) un combate «a los puños» entre su mejor exponente, ‘Sansón’ Cabero y Cristian González, en el que se imponía el de Valdearcos, finalmente tercero.
No estaba su hermano Abel y pesados tuvo un atractivo singular: a la final llegaba, tras retirarse mancado Jesús Quiñones, su compañero Alejandro Fernández, el del Condado, uno de esos nobles callados, y de equipo, que hacen posible la mejor lucha; con él ‘el Tigre’ Acosta, que venía de una semifinal nada guapa ante Aitor Fernández. El de San Vicente venció, y el ‘Tigre’ hubo de alzarlo.