De la Barrera antepone el modelo al resultado
El técnico muestra «preocupación cero» por la derrota en el derbi y recuerda que el estilo de juego implica riesgos.

El técnico de la Cultural, Rubén de la Barrera, durante un partido del equipo leonés la pasada temporada. JESÚS F. SALVADORES
sergio c. anuncibay | león
Rubén de la Barrera ha quitado hierro a la derrota del miércoles ante la Deportiva. Tampoco le preocupa que la Cultural no haya marcado en los dos últimos amistosos. Para el técnico las «conclusiones» de este primer tramo de la pretemporada «son buenas», más allá del último tropiezo o de los empates ante Celta B y Oviedo.
En estos momentos prefiere evaluar la respuesta de sus futbolistas en determinados contextos de riesgo a hipotecar esa preparación por una victoria sin consecuencias deportivas. Así —entiende— crecerán como equipo. El modelo por encima de los resultados. «Trato de percibir en cada partido cómo podemos competir de la mejor manera posible», señaló ayer el entrenador gallego, que ve como algo normal ciertos desajustes sobre el césped. Considera, al respecto, que el estilo de juego practicado por los leoneses multiplica los errores cuando aún están en pleno proceso de construcción.
«Nuestros futbolistas conviven con situaciones complejas y tienen que resolverlas en un tiempo menor que en el resto de equipos. Atacamos en espacios reducidos y defendemos en espacios ampliados», señaló De la Barrera, quien reconoció que la Cultural no entró bien al derbi contra la Ponferradina, aunque diferenció entre las dos partes. «Seguramente, durante los primeros 30 minutos, permitimos correr a la Ponfe y eso viene motivado porque no ajustábamos bien las distancias cuando atacábamos. Luego eso se soluciona», analizó el técnico del conjunto leonés, «contento» con la evolución del grupo, aunque es consciente de que aún están muy lejos del nivel que exigirá el próximo 18 de agosto cuando visiten al Lorca. «El objetivo es llegar a esa fecha en las mejor disposición posible», subrayó.
Por ese motivo, han mantenido intacta la planificación para estas semanas, sin pensar en los compromisos amistosos que debían afrontar. «Llegamos al derbi con cuatro sesiones, que es de lo que se trata. Permite a los jugadores disputar minutos. La preocupación es cero», tranquilizó De la Barrera, quien poco a poco va «conociendo a su plantilla para identificar dónde se encuentra más cómodo cada uno».
Además, recordó que lo significativo ahora es que cada una de las piezas del engranaje asimile los conceptos e interprete lo que él pide al equipo. «Les obligamos a pensar y ese desgaste a nivel colectivo es más importante que la carga física», defendió.
Está convencido de que irán hacia arriba según pasen los días. «Aún estamos conociéndonos y viendo de qué forma los nuevos interiorizan las cosas», explicó el técnico, que valoró la implicación de los más veteranos para que esta adaptación llegue lo más rápido posible. Confía en que antes del arranque de la Liga sean capaces de pulir estos detalles para competir en una categoría complicada. Sabe que el fútbol no tiene memoria y que serán muy pocos los que se acuerden del ascenso si los resultados son malos. «Esto es un negocio y mi función es extraer el mayor rendimiento de cada uno. Hay que dejarse de historias», declaró, seguro de que harán un buen papel en Segunda.