Zidane no quiere que al Madrid le tiemble el pulso
El técnico avisa a su plantilla que el Barça les pasará por encima si repiten lo de Miami.

El técnico del Madrid, Zinedine Zidane, en una imagen de archivo. EFE
óscar bellot | madrid
Con el primer título de la temporada ya en el bolsillo y sin casi tiempo para el respiro, Zinedine Zidane prepara en Valdebebas la visita al Camp Nou de mañana domingo con dos referentes a evitar: la falta de intensidad con que saltaron sus futbolistas al césped del estadio Hard Rock de Miami a finales del pasado mes de julio y que les situó dos goles abajo cuando sólo habían transcurrido siete minutos de partido y el desfondamiento de la última media hora en el Estadio Nacional Filipo II de Skopje que a punto estuvo de costarle el empate de no resolver Keylor Navas el mano a mano con Rashford en la recta final del choque.
Concentración desde el minuto 1 y dosificación de esfuerzos para que el intenso trabajo a las órdenes de Antonio Pintus durante la gira por Estados Unidos no pase factura ante las huestes de Valverde son mandatos que se antojan capitales para salir del coliseo azulgrana con buenas opciones de rematar la faena en el Santiago Bernabéu.
La caraja de Miami, asumible en un amistoso, fue sin embargo difícil de entender estando enfrente quien estaba. Más aún cuando Zidane dispuso un once muy similar al que posiblemente alineará el domingo. Kross, lesionado, y Cristiano Ronaldo, todavía de vacaciones, fueron las únicas ausencias del equipo tipo, con Asensio y Kovacic como recambios. Precisamente los dos futbolistas que salvaron la imagen del conjunto blanco con sendos tantos que pusieron las tablas en el marcador hasta que Piqué, aprovechando un despiste de la zaga, anotó el tercero del Barça cuando se contaban cinco minutos de la segunda parte. Messi, picándole el balón a Keylor Navas tras romperle la cintura a Modric, había abierto la cuenta culminando una triangulación de la que también participaron Aleix Vidal y Busquets y a la que asistieron como meros espectadores los futbolistas blancos. Rakitic, embocando un pase Neymar que no supo golpear Luis Suárez, puso el segundo después de que primero Varane y después Marcelo fueran incapaces de desbaratar la acción. El Madrid, nuevamente, vio penalizada su mala entrada al campo. Un problema que ya lastró a la escuadra merengue el año pasado. De los 41 goles que encajó en su camino hacia el título de Liga, seis los recibió en el primer cuarto de hora de partido. Otros ocho se los endosaron sus rivales en el intervalo que va del minuto 46 al 60.