RAÚL CELADA atleta de LA CUADRILLA DE JOSÉ LUIS MARECA
«Tengo una deuda pendiente con los 3.000 metros»

Raúl Celada entrenando la semana pasada en la Candamia. FERNANDO O PERANDONES
GONZÁLEZ GONZÁLEZ | LEÓN
Los atletas leoneses son una buena cantera para España. Sin ser pretencioso, las cifras están ahí y los podios no mienten, a nivel nacional o internacional. Una de las promesas —hecha realidad, como escribía Tranca en este periódico en 2015— que ha dado León en los últimos años es el atleta Raúl Celada (Astorga, 1995). El maragato, sin embargo, mantiene los pies en el suelo. «No me considero una promesa hecha realidad. He conseguido grandes cosas en categorías inferiores y creo que ahora estoy en el momento de dar el salto». Su humildad no evita el reconocimiento que se ha ganado en el atletismo nacional. En marzo de este año se dirigía a Zaragoza para entrenar con José Luis Mareca, reputado atleta veterano y brillante entrenador. Allí estuvo hasta julio compartiendo kilómetros con Carlos Mayo y Toni Abadía: los dos atletas más punteros de España. Y cuando finalice el verano volverá junto a los MarecaBoys. «Estoy genial con los compañeros. Con José Luis tenía una relación cordial y en el momento en el que le propuse ir a entrenar con él se alegró mucho y aceptó enseguida. Nos llevamos muy bien y más que una relación entrenador y atleta, que también, somos amigos», desvela Raúl. Aunque el primer mes fue duro la adaptación le ha ido muy bien. «Yo estaba acostumbrado a menos intensidad y aquí la recuperación entre series es muy breve, por lo que me costó un poco. Eso sí, luego se nota corriendo» asegura.
A ese ritmo ha conseguido un bronce en los 5.000 metros del Campeonato de España Promesas el pasado mes de julio y un noveno puesto en el Campeonato de Europa sub23, carrera que lamenta: «salí bien y estuve quinto hasta los últimos doscientos metros en los que perdí varias posiciones». Siendo poco, Raúl se atrevió con los más grandes: disputó el Absoluto en Barcelona y quedó quinto entre los mejores de España. «No me esperaba ese puesto. Estar entre los más grandes siempre me había impuesto respeto, pero si entrenas día a día puedes estar a su altura. Espero estar con ellos dentro de poco, cosa que si me preguntas hace un año te hubiera dicho que es de locos», confiesa Celada.
Raúl se encuentra ahora descansando antes de ir a Sierra Nevada para preparar las próximas competiciones. Serán la Cross de Atapuerca y de Alcobendas, en noviembre, rondas clasificatorias para el Europeo que se disputa este invierno.
DISFRUTAR SUFRIENDO: «CLAVE»
‘La carrera’ de Raúl Celada se inició en la adolescencia, cuando tenía trece años, aunque «de forma más seria» cuando cumplió los dieciséis. Desde entonces fue subcampeón en todas las categorías, salvo en cadete. Desde esa etapa ha convivido con el atletismo, «uno de los deportes más duros junto al ciclismo», afirma. «Disfrutar sufriendo es la clave de todos los atletas». No sólo triunfos le ha aportado este deporte, cuyos valores —a palabras del propio atleta— son la ‘ostia’. «Esfuerzo, constancia, que nadie te regale nada... Creo que te ayuda a conseguir metas y eso se traspasa al día a día. Los jóvenes y los niños deberían practicar atletismo o cualquier deporte». Sus competiciones favoritas son la ruta, el cross, la pista, aunque revela que este año ha sufrido un ‘amor’ platónico: «he corrido los 5.000 y me ha gustado muchísimo. Para lo que viene voy a centrarme en el 3.000, sin dejar de lado el campo a través. Tengo una deuda pendiente con los 3.000».
LEÓN, CUNA DE ATLETAS
El maragato considera a León una provincia puntera y referente en el mundo del atletismo. El club Atletismo Teleno ha sido su casa, casa de la que se siente parte y a la que espera volver en un futuro.
«León es un buen lugar para empezar y para mantenerse, somos punteros en fondo y en lanzamiento de peso. Ahora es importante dar un buen relevo a los deportistas que han salido de aquí para dejar a León donde se merece», concluye.