FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
El Madrid inicia la Liga como la terminó
Gareth Bale celebra su gol con el francés Karim Benzema. LAVANDEIRA
RODRIGO ERRASTI | LA CORUÑA
El Real Madrid es líder porque golea antes de ponerse a jugar bien. No lo necesita (0-3). Se presentó en Riazor, otrora lugar maldito, y se llevó el triunfo demostrando que los dichos futbolísticos se crearon por una experiencia empírica. El equipo madridista, el de ‘otra vez campeón de Europa’, compareció en la noche coruñesa sin intensidad pero no necesitó de una tormenta futbolística para comenzar mandando en una Liga de la que es y se siente vigente campeón.
Ante el Deportivo, tan voluntarioso como romo, resolvió con dos rayos que partieron el espíritu inicial de los blanquiazules. Andone, profundo y eléctrico, tuvo la primera al ir con fe en un balón dividido con Carvajal y se plantó ante Keylor, pero el meta costarricense repelió su disparo, más potente que colocado. Fue una buena opción la que se inventó el punta, pero logró crear otra y también la malgastó. Lanzó un desmarque a la espalda de la zaga, Ramos midió mal y permitió que el rumano volviese a plantarse ante el meta madridista. Pese a tener más tiempo y mejor ángulo volvió a disparar a una distancia posible para el guardameta. Bakkali cabeceó después desviado con todo a favor. Perdonó tanto y de manera tan veloz el Deportivo que hasta el último de los hinchas presente tiró del famoso dicho popular, ‘el que perdona la paga’. Los aficionados locales, seguramente, lo hicieron como superstición para que no se produjera. Pero llegó. Andone, sin puntería Lo hizo porque Rubén, meta circunstancial del Deportivo, no atrapó un chut lejano de Modric, que tras brincarle del pecho al no sujetarlo le quedó a Benzema dentro del área. Remató mordido el francés pero de manera efectiva para que Bale llegase sólo a marcar a puerta vacía. El gol de Bale fue casi ridículo, de esos que provocan la ira del que los recibe y sacan la risa floja al que los logra. Después marcó Casemiro, que ya no sólo barre y aporta músculo, sino que parece haber descubierto su vena goleadora en los últimos tiempos. Lleva 3 goles en sus cinco últimos partidos, varios de ellos decisivos. Quedaba una hora, pero con 0-2 sólo los más optimistas de Riazor soñaban con una remontada al estilo de la del PSG, cuando los parisinos aún estaban lejos de tener inversores cataríes. ‘No hay dos sin tres. Y puso la sentencia para el Madrid el alemán Kroos.