La renovación de Messi, nuevo problema para el Barcelona
P. RÍOS | BARCELONA
La mano de Ernesto Valverde se comienza a notar en el Barça. El equipo sigue en reconstrucción y puede que el once titular de septiembre no se parezca en nada al que derrotó 2-0 al Betis en la primera jornada de Liga si llegan el centrocampista Seri (Niza) o el extremo Dembélé (Borussia Dortmund), quizás los dos fichajes que más encaminados están, con permiso del mediapunta Coutinho (Liverpool) o de otro extremo como Di María (PSG). Para entonces ya podrá jugar Paulinho, que fue baja porque todavía no había llegado el transfer, y los lesionados Luis Suárez e Iniesta. Por eso lo interesante fue ver que el equipo azulgrana dio una buena imagen, con las ideas claras y jugando con un 4-2-3-1 que en otros tiempos hubiese sido considerado un sacrilegio. Ahora, hasta el entorno más purista ha entendido que hay que dar un paso atrás, rearmarse y practicar un sistema acorde a los jugadores que se tienen, incluso con Messi de ‘falso 9’, como en la era Guardiola.
Bartomeu está dando palos de ciego en el Barça, especialmente desquiciado tras la repentina marcha de Neymar.