Repóker de aspirantes y la ÑBA como favorita
España parte como el rival a batir en un torneo en el que Francia, Lituania, Serbia y Turquía intentarán acabar con su hegemonía Grecia e Italia, con muchas bajas, aparecen en un segundo escalón.
RICARDO MOLINELLI | CLUJ
España, Serbia, Francia, Lituania y Turquía, y no necesariamente por este orden, son el quinteto de aspirantes al título más claro en el Eurobasket, aunque otros equipos como Grecia o Croacia también pueden tener mucho que decir al respecto.
España es la señalada por todos. Por tener a seis jugadores NBA, la que más, por ser la vigente campeona y por haber ganado tres de los últimos cuatro Europeos disputados.
Cualquier equipo que tenga a los Gasol, Pau y Marc, dos de los pívots más dominantes del baloncesto mundial, incluida la NBA, es favorito de forma inmediata. La selección española tiene más armas y también ausencias importantes como Rudy Fernández, Reyes, Claver y, sobre todo, Llull. Aún así es la principal favorita por su calidad y por saber jugar de menos a más conforme avanza el torneo.
Serbia es la vigente subcampeona olímpica y mundial. También tiene una baja por encima de cualquier otra, como España, la de Teodosic, pero también las de Nikola Jokic, Nemanja Bjelica, Nedovic, Raduljica y Milutinov. A su favor cuenta que es un equipo que sabe jugar y un entrenador, Aleksandar Dordjevic, que sabe insuflar carácter. Bogdanovic, Kalinic, Kuzmic y Marjanovic, son algunas de sus figuras.
Francia ha tenido la mala suerte de haber tenido su mejor selección de siempre coincidiendo con la mejor España de todos los tiempos. Aún así estamos ante la campeona de Europa de 2013 y medalla de bronce hace dos años. Pierden a Parker, retirado, y a Batum, Gobert, Fabien Caseur, Gelabale y Kahudi. Pero tienen un equipo temible con Nando de Colo, Diaw, Antoine Diot, Lauvergne y Evan Fournier.
Lituania es la subcampeona de los dos últimos europeos y siempre merece respeto. Las ausencias de Sabonis y Jankunas les hace daño, pero son una selección que, sin estridencias, sabe plantarse casi siempre en la lucha por las medallas. Valanciunas, Maciulis, Kuzminskas y Kalnietis serán los líderes de un equipo importante.
Turquía juega en casa. Y este aspecto le hace entrar de pleno derecho en el grupo de los favoritos. Ya lo demostró en el Mundial de 2010 en el que sólo dobló la rodilla en la final ante la selección de Estados Unidos.
Con su incansable, incondicional y ruidoso público a favor son capaces de casi todo. No estarán Asik, Kanter ni Ilyasova, pero sí Osman, Korkmaz, Dixon y Hersek. Las opciones de Grecia, como las de Italia, cayeron como el plomo cuando se supo que no podrían contar con Giannis Antetokounmpo, que unida a la de Koufos y a las retiradas de Spanoulis y Zisis, dejan a los helenos con muchas dudas.
Los italianos podían haber estado en el grupo de favoritos, pero las bajas de Bargnani y Gentile, tras una temporada más que floja para ambos, y la de Gallinari, lesionado, les aleja de ese objetivo. Croacia tiene clase, talento, altura y las mejores cualidades para jugar al baloncesto, pero ha perdido carácter. Con Tomic alejado de la selección, y las bajas de Henzonja, Zizic y Zubac, no parece que pueda estar mucho más allá de octavos. Saric, Bogdanovic y su joven promesa Dragan Bender serán los encargados de tirar de una Croacia de oropeles.